No has sido más que polvo
por mis pies elevado.
Inseguridades, anhelos
carencias vagaban
cuando tú, respirando ese aire
te inflaste en otro mundo.
De ese pasado naciste
de las pisadas de jóvenes botas
de sus deseos
huellas de soledad y sol
sombras
en las que sabía, quedaba yo.
Y te perfilaste solo
otorgándote título de camino
con destino que no decidí.
Apenas si eras sendero.
Te largaste sin mi mando
engañaste vientos
embestiste en crudo las olas
y casi me ahogaste.
En mis entrañas hubo ardor
viéndote ignorar cada vuelta de camino
cada resquicio donde fui perdiendo alma
y hoy
quieres sobrevivir, a pesar
que quedé en aquél paso tibio varado
que no estoy entero.
Ahora del cielo te cuelgas
y no alumbras, no eres sueño.