Michel Manilva
Poeta recién llegado
A Diana Gutiérrez
Quiero decirte lo que haremos, y cómo la vamos a pasar juntos.
Quiero hablarte de cosas lindas, de esas de amor,
sobrevaloradas por algunos y mal empleadas por tantos como yo,
pero siempre bien socorridas cuando uno está dispuesto a enamorarse.
Me urge contarte que me encantan tus ojos tristes
y que paso gran parte del día pensando en el sonido de tu voz.
Necesito gritar que desde tu llegada tengo ganas e ilusiones,
diversas todas, raras todas, pero todas indudablemente bellas.
Pretendo escribir versos perfectos y si todos vienen malhechos
explicarle a mi lápiz que debemos concentrarnos en ti, para ti...
Todo eso y más, quiero, me urge, necesito y pretendo.
Pero todo eso también debo contenerlo dentro de mi,
contarlo de momento y callarlo constantemente
para no lastimarte, para no presionarte.
Debo aprisionar mis emociones para que pienses,
medites y tomes decisiones libremente.
Que el aire que respires sea el más limpio
y que así tus pensamientos de llenen de vida.
Te cuento que estás en una situación envidiable,
ya ves que me gusta ver el lado bueno de las cosas,
lo digo pues, porque el camino que tomes, sé que para ti será bueno.
Es aquí donde yo debería ofrecerme, venderme al comprador,
pero no tengo más que mis letras y un corazón dispuesto,
va mi vida de por medio y unos brazos que saben abrazar,
mi ojos de ti llenos y mis pies listos para caminar.
Quiero decirte lo que haremos, y cómo la vamos a pasar juntos.
Quiero hablarte de cosas lindas, de esas de amor,
sobrevaloradas por algunos y mal empleadas por tantos como yo,
pero siempre bien socorridas cuando uno está dispuesto a enamorarse.
Me urge contarte que me encantan tus ojos tristes
y que paso gran parte del día pensando en el sonido de tu voz.
Necesito gritar que desde tu llegada tengo ganas e ilusiones,
diversas todas, raras todas, pero todas indudablemente bellas.
Pretendo escribir versos perfectos y si todos vienen malhechos
explicarle a mi lápiz que debemos concentrarnos en ti, para ti...
Todo eso y más, quiero, me urge, necesito y pretendo.
Pero todo eso también debo contenerlo dentro de mi,
contarlo de momento y callarlo constantemente
para no lastimarte, para no presionarte.
Debo aprisionar mis emociones para que pienses,
medites y tomes decisiones libremente.
Que el aire que respires sea el más limpio
y que así tus pensamientos de llenen de vida.
Te cuento que estás en una situación envidiable,
ya ves que me gusta ver el lado bueno de las cosas,
lo digo pues, porque el camino que tomes, sé que para ti será bueno.
Es aquí donde yo debería ofrecerme, venderme al comprador,
pero no tengo más que mis letras y un corazón dispuesto,
va mi vida de por medio y unos brazos que saben abrazar,
mi ojos de ti llenos y mis pies listos para caminar.
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