Sentí tu poema como si fuese el llamado repentino del alma en situaciones pasadas, la exaltación que se consigue entre tropiezo y tropiezo... ese gigante que de pronto se avalancha sobre cualquier razonamiento y postura actual, un monstruo cargado de recuerdos.
Me fue un tanto difícil poder encontrar una puerta de entrada a tus versos.
Saludos,