LUZYABSENTA
Poeta que no puede vivir sin el portal
Una caricia programada
se desvanecía.
Mirando a través de los ojos de una garza,
me desperté en un sueño de profundidades
viendo aquellas uvas amargas liberándose
con bordeadas piedras de ondas contenidas
que tatuaban una casa de nubes rotas.
En el fémur cristalino
de la niebla.
Aquel violonchelo daba notas vibrantes,
bailaban matices entre las reverencias,
demandando con suerte aquel viento anhelado
para liberar mundos mariposeados
que dejaba recorrer islas de saudade.
Era la noche.
Obstinadamente se lavaba, con amargura
y temblor de dudas, para desterrar fantasmas
que huían en alas de batallas liberadas.
Un origen donde abrazar susurros pintados.
* * * * * * *
Delicadamente la caricia programada se desvanecía entre ese fémur
de niebla, así pude comprender que la noche fue presencia absoluta.
(luzyabsenta)
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