M.Mar
Poeta que considera el portal su segunda casa
Siempre llevo una pistola escondida en la liga,
pensé que el día que la usara sería contra él,
pero hoy solo deseo
sentir el frío cañón en mi sien
y pintar un cuadro surrealista
con mis sesos en la pared.
Tan surrealista como nuestro amor.
Porque la realidad la pintan
en tonos pastel y sonrisas acrílicas,
en engaños teñidos de rosa y jaquecas fingidas,
en mudos desayunos y sordas palabras,
en amaneceres mono tono y lechos monótonos.
Nuestra obra de arte fue;
amarnos en rojo pasión y verde esperanza,
en ventanas abiertas y puertas cerradas,
en sábanas blancas y negras despedidas,
en cuerpos en cueros y almas desnudas,
en lluvia en los ojos y sol en las miradas.
El ladrón de sueños ha entrado a robar
en el museo de nuestros secretos.
Ha desgarrado, escupido y pisoteado
el amor que pintaste en el lienzo de mi piel.
En esta pared que han levantado entre nosotros
pintaré un mural con mis pedazos
sobre un adiós, sobre un te quiero...
pensé que el día que la usara sería contra él,
pero hoy solo deseo
sentir el frío cañón en mi sien
y pintar un cuadro surrealista
con mis sesos en la pared.
Tan surrealista como nuestro amor.
Porque la realidad la pintan
en tonos pastel y sonrisas acrílicas,
en engaños teñidos de rosa y jaquecas fingidas,
en mudos desayunos y sordas palabras,
en amaneceres mono tono y lechos monótonos.
Nuestra obra de arte fue;
amarnos en rojo pasión y verde esperanza,
en ventanas abiertas y puertas cerradas,
en sábanas blancas y negras despedidas,
en cuerpos en cueros y almas desnudas,
en lluvia en los ojos y sol en las miradas.
El ladrón de sueños ha entrado a robar
en el museo de nuestros secretos.
Ha desgarrado, escupido y pisoteado
el amor que pintaste en el lienzo de mi piel.
En esta pared que han levantado entre nosotros
pintaré un mural con mis pedazos
sobre un adiós, sobre un te quiero...
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