Diego Cedro
Poeta recién llegado
Pintar un paisaje de piel
con tintura de duraznos
y de almibar en su miel
dibujarle ojos a ese paisaje
para que con su mirada
de brillo esmeralda
nos deje obnubilados como si fuera un retrato,
darle un beso en la boca
para creer que la amamos,
tocar cada petalo de ese trazo,
olerlo hasta los laberintos del alma,
luego abandonarse a los deseos de su encanto
con tintura de duraznos
y de almibar en su miel
dibujarle ojos a ese paisaje
para que con su mirada
de brillo esmeralda
nos deje obnubilados como si fuera un retrato,
darle un beso en la boca
para creer que la amamos,
tocar cada petalo de ese trazo,
olerlo hasta los laberintos del alma,
luego abandonarse a los deseos de su encanto