DARIO ALVAREZ
Poeta asiduo al portal
Pintor de Almas desnudas
Con exquisita finura y al detalle
he retratado a la mujer amada,
su blanda cabellera, la frescura
de su piel de nácar, de ébano o canela.
He matizado el presado color de sus pupilas
con el carbón de sus pestañas,
y he descubierto sin fatigas
los misterios que guarda en sus entrañas.
He impregnado
de sugestivo color sus mentirosos labios
que cuando besan, cuando ríen,
a veces dicen sí, a veces dicen no.
No me ha desquiciado el perfume de su piel
ni me ha distraído al descubrir
su lunar bajo el ombligo.
No he llegado hasta la transpiración y el deseo.
No ha derretido a mi pincel
el calor de sus turgentes pechos,
ni la exquisita combidad de su cintura,
ni el hechizo de su voz junto a mi oído.
No ha turbado el pensamiento
los rituales de sus contorneos y sus poses,
no he tomado sus inmaculadas manos,
no he palpitado a mil por ellas.
Empero, imaginariamente a todas he tocado
con el haz de mi pincel y mis desvelos
y en mis nocturnos ... inquieto he dibujado
su alma y sus maderos.
Desde el cromático temblor de mi paleta,
mi óleo y mi lienzo asegurado,
soy pintor de soledades infinitas,
soy humilde pintor de almas desnudas.
Quito, Marzo 24 del 2011.
AUTOR: DARIO ALVAREZ
PAÍS DE ORIGEN: ECUADOR
Con exquisita finura y al detalle
he retratado a la mujer amada,
su blanda cabellera, la frescura
de su piel de nácar, de ébano o canela.
He matizado el presado color de sus pupilas
con el carbón de sus pestañas,
y he descubierto sin fatigas
los misterios que guarda en sus entrañas.
He impregnado
de sugestivo color sus mentirosos labios
que cuando besan, cuando ríen,
a veces dicen sí, a veces dicen no.
No me ha desquiciado el perfume de su piel
ni me ha distraído al descubrir
su lunar bajo el ombligo.
No he llegado hasta la transpiración y el deseo.
No ha derretido a mi pincel
el calor de sus turgentes pechos,
ni la exquisita combidad de su cintura,
ni el hechizo de su voz junto a mi oído.
No ha turbado el pensamiento
los rituales de sus contorneos y sus poses,
no he tomado sus inmaculadas manos,
no he palpitado a mil por ellas.
Empero, imaginariamente a todas he tocado
con el haz de mi pincel y mis desvelos
y en mis nocturnos ... inquieto he dibujado
su alma y sus maderos.
Desde el cromático temblor de mi paleta,
mi óleo y mi lienzo asegurado,
soy pintor de soledades infinitas,
soy humilde pintor de almas desnudas.
Quito, Marzo 24 del 2011.
AUTOR: DARIO ALVAREZ
PAÍS DE ORIGEN: ECUADOR
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