_SEBASTIEN_
Poeta fiel al portal
-Donde van tus ojos ciegos
en esta oscuridad creciente?
mi querido amigo, no, no sean
torpes mas tus pasos...
en esta oscuridad creciente?
mi querido amigo, no, no sean
torpes mas tus pasos...
-Acaso conoces de mi amor la consistencia?
Si así lo hiciese usted mi amada Valentina,
al ver que mi sentir no conoce continencia
me cedería un destello de esa sonrisa argentina,
luminosa, divina y efímera, sonrisa,
que me recuerda al sol en las mañanas heladas ,
cuando suspira entre lineas de arboles y hojas,
iluminandolas con gozo, cual su voz y su mirada,
su mirada suave, azul sensual y peligrosa,
que aun con sus hechizos no asemeja
en dulzura, candor, lujuria y armonía,
a vuestra boca delgada nacarada y bermeja,
en cuya virtud voluptuosa y demoniaca
el alma se arrodilla y solo besa... encerrada
en las rejas del placer que con osadía maneja,
y con cuyas cadenas mi corazón sujeta...
Si así lo hiciese usted mi amada Valentina,
al ver que mi sentir no conoce continencia
me cedería un destello de esa sonrisa argentina,
luminosa, divina y efímera, sonrisa,
que me recuerda al sol en las mañanas heladas ,
cuando suspira entre lineas de arboles y hojas,
iluminandolas con gozo, cual su voz y su mirada,
su mirada suave, azul sensual y peligrosa,
que aun con sus hechizos no asemeja
en dulzura, candor, lujuria y armonía,
a vuestra boca delgada nacarada y bermeja,
en cuya virtud voluptuosa y demoniaca
el alma se arrodilla y solo besa... encerrada
en las rejas del placer que con osadía maneja,
y con cuyas cadenas mi corazón sujeta...
-Yo te guiaré entonces sin duda en la penumbra,
tus pasos de mi mano serán mas seguros,
llegaremos abrazados al centro del altar
en donde un ataúd de negro marmol nos espera.
tus pasos de mi mano serán mas seguros,
llegaremos abrazados al centro del altar
en donde un ataúd de negro marmol nos espera.
-A veces, bien amada, tardo en despertar,
cuando mis labios sedientos en tu hombro
blanco, como una joya tallada de plata y de nacar,
poso anhelantes mientras susurrando te nombro:
Valentina, oh Musa de mi odiosa eternidad,
que no quiera mi ser mas cielo que el de tus brazos blancos,
cuyo calor anhelo marque mi ser entero ,
con doloroso amor por suspiros y tu llanto
fraguados...
cuando mis labios sedientos en tu hombro
blanco, como una joya tallada de plata y de nacar,
poso anhelantes mientras susurrando te nombro:
Valentina, oh Musa de mi odiosa eternidad,
que no quiera mi ser mas cielo que el de tus brazos blancos,
cuyo calor anhelo marque mi ser entero ,
con doloroso amor por suspiros y tu llanto
fraguados...
-Alla el dolor cegara aun mas tus sentidos,
la muerte acariciara tu alma con su boca,
y su aliento tu blanca piel tornara de cristal,
pálida y fría, hermosa e inmortal sera vuestra silueta...
y para siempre seremos juntos e indemnes...
la muerte acariciara tu alma con su boca,
y su aliento tu blanca piel tornara de cristal,
pálida y fría, hermosa e inmortal sera vuestra silueta...
y para siempre seremos juntos e indemnes...
( Delirantes )
SN.
Para Veronica Nocturne.
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