…entre dragones y canciones,
el embarcadero, y la casa de los recuerdos…
el color de aliento, en una intensidad semejante;
otra ventana, abierta en el alma…
sus tiempos blandos, en un ajedrez de dromedarios…
el corazón, en círculos de manos,
y el velero, en una bahía daliniana...
esa sed de esqueletos melódicos;
esas mariposas, que estrangulan el misterio...
los conceptos, por una nueva calidez, en rama,
los frutos del tacto, y la pirotecnia.
el embarcadero, y la casa de los recuerdos…
el color de aliento, en una intensidad semejante;
otra ventana, abierta en el alma…
sus tiempos blandos, en un ajedrez de dromedarios…
el corazón, en círculos de manos,
y el velero, en una bahía daliniana...
esa sed de esqueletos melódicos;
esas mariposas, que estrangulan el misterio...
los conceptos, por una nueva calidez, en rama,
los frutos del tacto, y la pirotecnia.
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