Alma Velazquez de la Mora
Poeta recién llegado
PISAR UN CHARCO
De las poesías líricas de Alma Velazquez
Salir a caminar cuando ha llovido
es enfrentar un riesgo inundaciones,
hoyos que no se ven, y en las banquetas,
charcos en que metemos los tacones!
Esto me sucedió, triste mi caso
pero mas triste para el pobre sapo
que estaba a lo mejor, hasta contento.
en el charco que cruel, salió a mi paso!
Aún quedan en mi oído los chillidos
quizas, a lo mejor, no sé ni trato
eran gritos de auxilio, por si acaso
lo pudieran librar de mi zapato!
Al sapo reventé , qué punteria,
Exactamente le atiné a matarlo,
Que si he querido hacerlo, a fé mia
A lo mejor jamas iba a lograrlo!
Saqué del charco mi sandalia negra
Mojada y roja por la sangre aquella
de aquel pobre sapito moribundo
que por solo ese charco en la banqueta,
lo tuve que mandar al otro mundo!
Y no puedo olvidar al pobre sapo.
Principe a lo mejor, ilusionado
que llegara un amor, a darle un beso
pero lo reventé con mi zapato,
y en vez de beso, le salí con eso!!
De las poesías líricas de Alma Velazquez
Salir a caminar cuando ha llovido
es enfrentar un riesgo inundaciones,
hoyos que no se ven, y en las banquetas,
charcos en que metemos los tacones!
Esto me sucedió, triste mi caso
pero mas triste para el pobre sapo
que estaba a lo mejor, hasta contento.
en el charco que cruel, salió a mi paso!
Aún quedan en mi oído los chillidos
quizas, a lo mejor, no sé ni trato
eran gritos de auxilio, por si acaso
lo pudieran librar de mi zapato!
Al sapo reventé , qué punteria,
Exactamente le atiné a matarlo,
Que si he querido hacerlo, a fé mia
A lo mejor jamas iba a lograrlo!
Saqué del charco mi sandalia negra
Mojada y roja por la sangre aquella
de aquel pobre sapito moribundo
que por solo ese charco en la banqueta,
lo tuve que mandar al otro mundo!
Y no puedo olvidar al pobre sapo.
Principe a lo mejor, ilusionado
que llegara un amor, a darle un beso
pero lo reventé con mi zapato,
y en vez de beso, le salí con eso!!