PINGUY
Poeta recién llegado
Será la Luna tierna de Otoño
la que empape de palabras
estas depredadoras hojas blancas,
que deambulando,
campan a sus anchas.
Trajín de quehacer ameno
es el escribir con pensamientos y sentimientos
que hacen introducirte en los más hermosos sueños
construidos para el bien propio y ajeno.
Para bien ajeno el que emblemaba Pepe,
siempre tan sonriente
y con una palabra amable
con la que dirigirse a la gente.
Sus gustos musicales eran el rock duro,
forma sencilla de averiguarlo
por su desmedido calor para recordártelo
que no resistía ni el muro más fortalecido.
Tu muerte nos llena a todos con pena,
atrevida jugada que perdimos en un reciente tiempo
y que ya sólo vivirá en nuestros sueños,
cuando nazca la siguiente Primavera.
Entonces tú llevarás un año muerto
pero esto no impedirá que, junto a ti, esté mi recuerdo.
Provocador, grata persona y locuaz conversador
esto es lo que tu vivo recuerdo pasa por mi cabeza
que en esta ocasión coincide con mi corazón
y ambas partes te conducen a la grandeza.
Pepe, ve en paz,
la muerte no es el final,
tus seres queridos siempre te recordarán
y, sin ti, nada volverá a ser igual.
Con todo el dolor de mi corazón.
JUAN MANUEL PEÑA RAMÍREZ (PARLA-MADRID)
la que empape de palabras
estas depredadoras hojas blancas,
que deambulando,
campan a sus anchas.
Trajín de quehacer ameno
es el escribir con pensamientos y sentimientos
que hacen introducirte en los más hermosos sueños
construidos para el bien propio y ajeno.
Para bien ajeno el que emblemaba Pepe,
siempre tan sonriente
y con una palabra amable
con la que dirigirse a la gente.
Sus gustos musicales eran el rock duro,
forma sencilla de averiguarlo
por su desmedido calor para recordártelo
que no resistía ni el muro más fortalecido.
Tu muerte nos llena a todos con pena,
atrevida jugada que perdimos en un reciente tiempo
y que ya sólo vivirá en nuestros sueños,
cuando nazca la siguiente Primavera.
Entonces tú llevarás un año muerto
pero esto no impedirá que, junto a ti, esté mi recuerdo.
Provocador, grata persona y locuaz conversador
esto es lo que tu vivo recuerdo pasa por mi cabeza
que en esta ocasión coincide con mi corazón
y ambas partes te conducen a la grandeza.
Pepe, ve en paz,
la muerte no es el final,
tus seres queridos siempre te recordarán
y, sin ti, nada volverá a ser igual.
Con todo el dolor de mi corazón.
JUAN MANUEL PEÑA RAMÍREZ (PARLA-MADRID)