Manuel Avilés Mora
Pluma libre
Sustratos de concisos y cortos abrimientos,
sacuden cual disparos su palpito candente;
circundan vespertinos y duros de repente,
la cálida sonrisa del monte de los vientos.
Lujurias perfumadas con álgidos alientos,
supuran grandes gozos, rozando lo demente;
rebrotes de placeres y esquirlas del tridente,
recorren los caminos que buscan los sedientos.
Temblores de cinturas que agrietan los sentidos
con choques de pasiones en tálamos ardiendo,
agitan sus licores, brindando ya fundidos.
Achaques y cansancios no merman los gemidos,
ni paran los placeres venidos del remiendo,
de dos cuerpos en hebras y gozos mantenidos.
sacuden cual disparos su palpito candente;
circundan vespertinos y duros de repente,
la cálida sonrisa del monte de los vientos.
Lujurias perfumadas con álgidos alientos,
supuran grandes gozos, rozando lo demente;
rebrotes de placeres y esquirlas del tridente,
recorren los caminos que buscan los sedientos.
Temblores de cinturas que agrietan los sentidos
con choques de pasiones en tálamos ardiendo,
agitan sus licores, brindando ya fundidos.
Achaques y cansancios no merman los gemidos,
ni paran los placeres venidos del remiendo,
de dos cuerpos en hebras y gozos mantenidos.