Y anhelos como espumas en los mares,
y estribos en los relojes de arena…
y lo sublime que me calme y motive…
y algún apaño verdaderamente emocional…
y de la calidez del taller, al aliento de nuestros portales ajedrezados…
y los tactos de gacelas, por ramas de canela,
y los murciélagos y rosales del barrio…
y esa nueva promesa que no es solo la portada,
y de otra ventana abierta a la espesura…
y de esas dos butacas en el planetario.
y estribos en los relojes de arena…
y lo sublime que me calme y motive…
y algún apaño verdaderamente emocional…
y de la calidez del taller, al aliento de nuestros portales ajedrezados…
y los tactos de gacelas, por ramas de canela,
y los murciélagos y rosales del barrio…
y esa nueva promesa que no es solo la portada,
y de otra ventana abierta a la espesura…
y de esas dos butacas en el planetario.