Antes que nada,
quiero saludar a todos los perros
con los que me suelo tropezar
a diario, en mi ir y venir,
en mi andar cotidiano,
a esos perros
que me ven salir de casa
cuando me voy al trabajo
y a esos que me ven llegar,
a esos que en día sábado
o domingo o día festivo
me ven por ahí
en algún lugar
y aquellos que tan familiarmente
llevo en un rinconcito del corazón
y que han formado parte
de mi historia o yo estoy en la de ellos...
"Cosa, Pupy, Sindy, Muñeca, Lucas"
tan fieles compañeros,
ahora ya estarán correteando mariposas
en los jardines del cielo.
Y bien...
¿ha platicado usted alguna vez con un perro?
yo si
y no creo que me esté volviendo loco...
¿o si?,
ellos a veces te miran tan atentos
no les podría decir
si te entienden o no
pero pareciera que si,
porque semejan que te están poniendo
toda la atención del mundo,
te mueven su carita
de un lado y del otro
quiza expresando
el estar de acuerdo o no
y si les acaricias
quiza a su manera
te regalan una sonrisa
moviendo tal vez su colita,
son muy nobles algunos
otros, quiza las situaciones de sus vidas
los ha hecho hostiles,
estar encerrados, sin amor, amarrados,
pidiendo un pan y no les dan,
pidiendo agua y nadie les arrima la charolita.
¿Han platicado ustedes alguna vez con un perro?
yo si
y no creo que me esté volviendo loco...
¿o si?.
Cierta vez le comentaba yo
-claro, a un amigo perro-
si estaba contento en mi casa,
si tenía alguna queja mía,
si alguna vez le grité
o lo pateé,
o no le acerqué la bandejita con agua
o no le di de comer
o alguna vez me pidio un dulce
o un chocolate y no se lo di...
y lo que obtuve por respuesta
es que lamió mi mejilla.
¿Y usted, ha platicado alguna vez con un perro?
quiza de pequeño, o de adolescente,
o ahora ya de adulto;
los pequeños dentro de sus juegos lo hacen mucho,
algunos adolescentes quiza les comenten
que sus padres no los entienden,
marchándose y azotando la puerta,
y los viejos tal vez les platiquen
de sus soledades o de sus bellos recuerdos.
Y por último,
dejenme contarles otra historia,
si, la de mi última mascota,
que en el último día de su vida
-ella murió de cáncer-
cuando yo me despedía de ella
al partir hacia el trabajo
sin saber lo que iba a ocurrir
a escasas horas,
ahora comprendo
que con su mirada tierna
me estaba diciendo...
AMO, TE AMO,
HASTA PRONTO,
SIEMPRE ME GUSTO
ESTAR CERCA DE TI.
En fin
y en resumidas cuentas,
cuando les haga falta
un amigo con quien charlar...
ellos también están ahí.
P.D.
Cuéntenle un secreto a un perro
y habrán encontrado la manera más segura
de confiar en alguien.
quiero saludar a todos los perros
con los que me suelo tropezar
a diario, en mi ir y venir,
en mi andar cotidiano,
a esos perros
que me ven salir de casa
cuando me voy al trabajo
y a esos que me ven llegar,
a esos que en día sábado
o domingo o día festivo
me ven por ahí
en algún lugar
y aquellos que tan familiarmente
llevo en un rinconcito del corazón
y que han formado parte
de mi historia o yo estoy en la de ellos...
"Cosa, Pupy, Sindy, Muñeca, Lucas"
tan fieles compañeros,
ahora ya estarán correteando mariposas
en los jardines del cielo.
Y bien...
¿ha platicado usted alguna vez con un perro?
yo si
y no creo que me esté volviendo loco...
¿o si?,
ellos a veces te miran tan atentos
no les podría decir
si te entienden o no
pero pareciera que si,
porque semejan que te están poniendo
toda la atención del mundo,
te mueven su carita
de un lado y del otro
quiza expresando
el estar de acuerdo o no
y si les acaricias
quiza a su manera
te regalan una sonrisa
moviendo tal vez su colita,
son muy nobles algunos
otros, quiza las situaciones de sus vidas
los ha hecho hostiles,
estar encerrados, sin amor, amarrados,
pidiendo un pan y no les dan,
pidiendo agua y nadie les arrima la charolita.
¿Han platicado ustedes alguna vez con un perro?
yo si
y no creo que me esté volviendo loco...
¿o si?.
Cierta vez le comentaba yo
-claro, a un amigo perro-
si estaba contento en mi casa,
si tenía alguna queja mía,
si alguna vez le grité
o lo pateé,
o no le acerqué la bandejita con agua
o no le di de comer
o alguna vez me pidio un dulce
o un chocolate y no se lo di...
y lo que obtuve por respuesta
es que lamió mi mejilla.
¿Y usted, ha platicado alguna vez con un perro?
quiza de pequeño, o de adolescente,
o ahora ya de adulto;
los pequeños dentro de sus juegos lo hacen mucho,
algunos adolescentes quiza les comenten
que sus padres no los entienden,
marchándose y azotando la puerta,
y los viejos tal vez les platiquen
de sus soledades o de sus bellos recuerdos.
Y por último,
dejenme contarles otra historia,
si, la de mi última mascota,
que en el último día de su vida
-ella murió de cáncer-
cuando yo me despedía de ella
al partir hacia el trabajo
sin saber lo que iba a ocurrir
a escasas horas,
ahora comprendo
que con su mirada tierna
me estaba diciendo...
AMO, TE AMO,
HASTA PRONTO,
SIEMPRE ME GUSTO
ESTAR CERCA DE TI.
En fin
y en resumidas cuentas,
cuando les haga falta
un amigo con quien charlar...
ellos también están ahí.
P.D.
Cuéntenle un secreto a un perro
y habrán encontrado la manera más segura
de confiar en alguien.