Lina Storni
Mujer Poeta
Perdóname mi Dios el desvarío.
Dejarlo no es posible pues se muere
de pena y de amargura el pecho mío,
no es cierto que no deja quien no quiere.
Queriéndolo dejar,ya ves, no puedo,
a veces no queriéndolo, lo quiero.
Me mata la ansiedad,me surca el miedo.
Le dí mi corazón,mi amor sincero.
Ya es tarde para mí,hoy lo comprendo.
Adiós ya no dirá mi pecho triste;
mi absurda cobardía ni yo entiendo
ni el modo este de ser que a mi alma diste.
Si digo que luché contra esto en vano
me puede perdonar,mi Dios,¿pudiera?
Confieso que mi vida está en su mano...
¡Aunque solo en la tuya estar debiera!
Lina Storni
Dejarlo no es posible pues se muere
de pena y de amargura el pecho mío,
no es cierto que no deja quien no quiere.
Queriéndolo dejar,ya ves, no puedo,
a veces no queriéndolo, lo quiero.
Me mata la ansiedad,me surca el miedo.
Le dí mi corazón,mi amor sincero.
Ya es tarde para mí,hoy lo comprendo.
Adiós ya no dirá mi pecho triste;
mi absurda cobardía ni yo entiendo
ni el modo este de ser que a mi alma diste.
Si digo que luché contra esto en vano
me puede perdonar,mi Dios,¿pudiera?
Confieso que mi vida está en su mano...
¡Aunque solo en la tuya estar debiera!
Lina Storni