Aguila Albina.
Poeta recién llegado
¿Si la noche es cálida,
para qué más servirá?
si no es a luna pálida,
que todo deseo cumplirá,
contar cuan graves penas
por ti he de pasar,
porque tus manos me son ajenas
y mi amor te empeñas en negar.
Y si a esta noche cálida
no es la luna quien enseñorea,
de mis dolores no habrá salida
ni del hechizo que me vitupera;
una maldición que se ensaña
en apartarte de mis besos,
conjuro que te engaña
y te hace ignorar mis versos.
Y si la noche puede ser cálida,
cálido puede ser también tu pecho,
pues despertará blanca crisálida,
que en lo alto, duerme sobre mi lecho,
y escuchará al fin mi plegaria
y me librará de estos funestos hados,
porque si así fuera, a ti me allegaría
para estar en tus brazos sosegado.
Si tan solo bella luna me escuchara
y te convenciese, de que morases a mi lado.
para qué más servirá?
si no es a luna pálida,
que todo deseo cumplirá,
contar cuan graves penas
por ti he de pasar,
porque tus manos me son ajenas
y mi amor te empeñas en negar.
Y si a esta noche cálida
no es la luna quien enseñorea,
de mis dolores no habrá salida
ni del hechizo que me vitupera;
una maldición que se ensaña
en apartarte de mis besos,
conjuro que te engaña
y te hace ignorar mis versos.
Y si la noche puede ser cálida,
cálido puede ser también tu pecho,
pues despertará blanca crisálida,
que en lo alto, duerme sobre mi lecho,
y escuchará al fin mi plegaria
y me librará de estos funestos hados,
porque si así fuera, a ti me allegaría
para estar en tus brazos sosegado.
Si tan solo bella luna me escuchara
y te convenciese, de que morases a mi lado.
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