John Vincent Kubiack
Poeta recién llegado
Lágrimas
caudaloso río que se roba
el silencio de mi oídos.
Tu melancolía se dibuja
en el cielo, es el preámbulo
de un gris y triste atardecer.
Pero tu esperanza se rehúsa,
a morir crucificada por
el olvido.
Es una esperanza indomable,
es un brusco aliento,
que toca las puertas del cielo.
Eres devota por convicción,
tus plegarias fueron escuchadas,
por el Dios de la seducción.
Responderé con amor
a tu callado temor,
y tu inquietud se marchitara
con el calor de mi pasión.
caudaloso río que se roba
el silencio de mi oídos.
Tu melancolía se dibuja
en el cielo, es el preámbulo
de un gris y triste atardecer.
Pero tu esperanza se rehúsa,
a morir crucificada por
el olvido.
Es una esperanza indomable,
es un brusco aliento,
que toca las puertas del cielo.
Eres devota por convicción,
tus plegarias fueron escuchadas,
por el Dios de la seducción.
Responderé con amor
a tu callado temor,
y tu inquietud se marchitara
con el calor de mi pasión.