Lery
Poeta recién llegado
Con la mirada al cielo
Y las lagrimas al suelo,
Con las manos enredadas
En una plegaria
Y mis rodillas ensangrentadas
Pidiendo un perdón
Que quizás nunca llegue
A mis odios,
A mi corazón
Y mi alma.
Un pasado tormentoso
Un error que marco
La vida de un mundo,
Y cambio a las personas
De un universo,
Arrastrando conmigo
Todas las sonrisas
Para enterrarlas en lo profundo
De un océano
Que contenía mis lágrimas.
Aun con pena
Y el dolor latiendo,
Camino por las espinas
De un sendero
Ya recorrido,
Sintiendo mis pies sangran
De nuevo
Bajo el yugo
De las miradas cargadas
De una pena
Ya ofrecida.
Sola en la noche
Cubriéndome con el
Manto celestial
Como testigo,
Mis gemidos piden,
Ruegan un perdón,
Porque el alma desecha
No se conforma con
Lastimeras consolaciones,
Porque las rodillas necesitan
Agua para lavarse la sangre,
Y las manos cobijo
Para calentarse,
El rostro un pañuelo
Para limpiarse.
Busco un corazón,
Una plegaria,
Un ser que me regrese
Aquella paz que mi cuerpo
Entero necesita
Bajo el frio viento
Invernal que lo azota
Sin contemplación
O piedad,
Pues la piel ya se quiebra,
Las manos se entumecen
Y los pies se congelan,
Tan solo un
Perdón,
Que acobije y
Caliente mi ser
Que me regrese la vida
Que deje ir,
Hace ya tantos años.
Y las lagrimas al suelo,
Con las manos enredadas
En una plegaria
Y mis rodillas ensangrentadas
Pidiendo un perdón
Que quizás nunca llegue
A mis odios,
A mi corazón
Y mi alma.
Un pasado tormentoso
Un error que marco
La vida de un mundo,
Y cambio a las personas
De un universo,
Arrastrando conmigo
Todas las sonrisas
Para enterrarlas en lo profundo
De un océano
Que contenía mis lágrimas.
Aun con pena
Y el dolor latiendo,
Camino por las espinas
De un sendero
Ya recorrido,
Sintiendo mis pies sangran
De nuevo
Bajo el yugo
De las miradas cargadas
De una pena
Ya ofrecida.
Sola en la noche
Cubriéndome con el
Manto celestial
Como testigo,
Mis gemidos piden,
Ruegan un perdón,
Porque el alma desecha
No se conforma con
Lastimeras consolaciones,
Porque las rodillas necesitan
Agua para lavarse la sangre,
Y las manos cobijo
Para calentarse,
El rostro un pañuelo
Para limpiarse.
Busco un corazón,
Una plegaria,
Un ser que me regrese
Aquella paz que mi cuerpo
Entero necesita
Bajo el frio viento
Invernal que lo azota
Sin contemplación
O piedad,
Pues la piel ya se quiebra,
Las manos se entumecen
Y los pies se congelan,
Tan solo un
Perdón,
Que acobije y
Caliente mi ser
Que me regrese la vida
Que deje ir,
Hace ya tantos años.