roberto reyes guadron
Poeta recién llegado
Pluma ágil y sutil
cambiando la historia
de mi corazón
escribiendo cosas
que siento
y que no puedo hablar
por que no me entienden
cuando cruzo la vida
y desmonto sus adornos
y solo quedan
lo que fueron mis sueños.
Días de anochecer,
cantos de amor,
frescos como la aurora
luces pasajeras
que llenan mi conciencia
para amarte más.
Lagrimas sin razón
de una tarde
de cualquier día
que embriaga la ilusión
y mueve el pensamiento
sin decir nada
hasta terminar
con la propia fe.
Cuarto vacío
en las ideas vagando
a veces sin estrellas
en el cielo apagado
por el ocaso del sol
o por las nubes
que deambulan tristes
en el aleteo de mi corazón.
Pluma ágil y sutil
confidente exacta
consejera extraña
de mis días así
mi aliada fiel
que conoce mis secretos
y sabe por qué me siento así.
Más aún hay letras
en el alma de mi anochecer
para decirte te amare
aunque mis sueños terminen
y la lluvia no escampe
y el cielo no vuelva a brillar.
cambiando la historia
de mi corazón
escribiendo cosas
que siento
y que no puedo hablar
por que no me entienden
cuando cruzo la vida
y desmonto sus adornos
y solo quedan
lo que fueron mis sueños.
Días de anochecer,
cantos de amor,
frescos como la aurora
luces pasajeras
que llenan mi conciencia
para amarte más.
Lagrimas sin razón
de una tarde
de cualquier día
que embriaga la ilusión
y mueve el pensamiento
sin decir nada
hasta terminar
con la propia fe.
Cuarto vacío
en las ideas vagando
a veces sin estrellas
en el cielo apagado
por el ocaso del sol
o por las nubes
que deambulan tristes
en el aleteo de mi corazón.
Pluma ágil y sutil
confidente exacta
consejera extraña
de mis días así
mi aliada fiel
que conoce mis secretos
y sabe por qué me siento así.
Más aún hay letras
en el alma de mi anochecer
para decirte te amare
aunque mis sueños terminen
y la lluvia no escampe
y el cielo no vuelva a brillar.