La pluma amortajada, sobre papel de hojarasca momificada,
la sangre azul reseca en el sucio corazón de cristal,
el trovador mudo canta a gritos que nadie oye.
Cielos enterrados bajo tierra,
estrellas de negros rayos de luz,
la luna encarcelada.
El vació lleno a rebosar de nada,
el silencio vibrando de lamentos,
una casa sin paredes ni puertas ni ventanas.
La musa ha muerto de mañana,
que descanse en paz la barragana.
la sangre azul reseca en el sucio corazón de cristal,
el trovador mudo canta a gritos que nadie oye.
Cielos enterrados bajo tierra,
estrellas de negros rayos de luz,
la luna encarcelada.
El vació lleno a rebosar de nada,
el silencio vibrando de lamentos,
una casa sin paredes ni puertas ni ventanas.
La musa ha muerto de mañana,
que descanse en paz la barragana.