Romeo Sebastian Bellini
Poeta recién llegado
Que largas fueron las horas
que acosan con su presencia,
letras que avanzan revelan
la calle del incierto fundamento,
vuelan en absurdos insomnios
colonos de sueños y demencia,
o emerge derroche de tiendas
poblando el desvelo de noches intensas
te pregunto indiferencia,
creerá que es aventura de un barquero sin remo,
bautizando en el fracaso un desierto de ilusión
las añejas y pálidas alas en pedazos de corazón
y presiente en la tempestad,
ser el dueño del viento arcaico que a un sopla,
y reside en el desfiladero de latidos,
por y en esta pasión conseguidos
y el secreto del mudo en la escena pena
en tinieblas su modorra cierra los ojos,
del yo apasionado que aguarda y espera,
a la careta patética conmovedora de esta quimera.
que acosan con su presencia,
letras que avanzan revelan
la calle del incierto fundamento,
vuelan en absurdos insomnios
colonos de sueños y demencia,
o emerge derroche de tiendas
poblando el desvelo de noches intensas
te pregunto indiferencia,
creerá que es aventura de un barquero sin remo,
bautizando en el fracaso un desierto de ilusión
las añejas y pálidas alas en pedazos de corazón
y presiente en la tempestad,
ser el dueño del viento arcaico que a un sopla,
y reside en el desfiladero de latidos,
por y en esta pasión conseguidos
y el secreto del mudo en la escena pena
en tinieblas su modorra cierra los ojos,
del yo apasionado que aguarda y espera,
a la careta patética conmovedora de esta quimera.