Mariana Mercado Domínguez
Poeta recién llegado
Pobre corazòn que siempre sufres
por anhelar un nuevo amor,
tan impacientemente y fràgil,
que te inhundas de desamor.
Pobre corazòn que siempre lloras
al despertar cada mañana,
crees que al abrir las persianas
entrara la razòn de tu esperanza.
Pobre corazòn no te das cuenta
que crees burlar a la vileza del alma,
mientras solo encarna
la soledad en tu cama.
Pobre corazòn no sufriras màs
por que un dìa descubriràs,
que sòlo descansaràs
con el suspiro de tu ultimo latido.
Pobre corazòn yo te comprendo
pues te llevo tan dentro
que arrojare mis lagrimas
lejos del mismo infierno.
por anhelar un nuevo amor,
tan impacientemente y fràgil,
que te inhundas de desamor.
Pobre corazòn que siempre lloras
al despertar cada mañana,
crees que al abrir las persianas
entrara la razòn de tu esperanza.
Pobre corazòn no te das cuenta
que crees burlar a la vileza del alma,
mientras solo encarna
la soledad en tu cama.
Pobre corazòn no sufriras màs
por que un dìa descubriràs,
que sòlo descansaràs
con el suspiro de tu ultimo latido.
Pobre corazòn yo te comprendo
pues te llevo tan dentro
que arrojare mis lagrimas
lejos del mismo infierno.