Aisha Baranowska
Poeta que considera el portal su segunda casa
pobre la mujer
a la que le encerraron en un manicomio
por amar a un Hombre...
y pobre Él
que después de que ella se murió
solo y viejo, enfermo y sin fuerzas
se dijo: - ella me amaba...
¡y cómo me amaba! nunca nadie
era así conmigo...
ahora
muero solo
sin agua, tengo sed -
y no hay quien le de
un vaso a este anciano...
no vienen sus hijos
a verlo -
están demasiado lejos...
ahora Él
es un huérfano
y mendigo del amor...
pero ya no hay nadie...
ahora
los brazos no le obedecen
y le duele todo
y más duele cada día
la soledad, esa triste agonía
la que antiguamente
llamaba su amiga...
y llora a veces
su melancolía -
recordando con asombro, algo tardío
a aquélla que le quiso dar su propia vida
pero no la quiso...
[14/03/2015]
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