Jacobino
Poeta recién llegado
Pobres carnes las que envejecen
a las sombras de los años,
tras las paredes de casas baúles,
en una soledad tragona
que los come voraz... pobres pieles,
pobres ojos, pobres bocas,
pobres labios que no huelen a otra cosa
que a si mismos. Viejos, muy viejos,
pasean día y noche
por los paisajes de su vida quemada,
como aquél que fuma para nada, aquél
que se masturba mirando a mamá.
Pobres hombres y mujeres sin látigos
que golpeen en sus corazones sin arritmias,
sin espuelas que les pinchen sus vientres
blancos y vencidos...
Vencidos, todo vencido bajo un áurea de ángeles
castrados y frios... paseantes de puntillas
y nada más.
-16 de septiembre de 2010.
a las sombras de los años,
tras las paredes de casas baúles,
en una soledad tragona
que los come voraz... pobres pieles,
pobres ojos, pobres bocas,
pobres labios que no huelen a otra cosa
que a si mismos. Viejos, muy viejos,
pasean día y noche
por los paisajes de su vida quemada,
como aquél que fuma para nada, aquél
que se masturba mirando a mamá.
Pobres hombres y mujeres sin látigos
que golpeen en sus corazones sin arritmias,
sin espuelas que les pinchen sus vientres
blancos y vencidos...
Vencidos, todo vencido bajo un áurea de ángeles
castrados y frios... paseantes de puntillas
y nada más.
-16 de septiembre de 2010.