Pedro Olvera
#ElPincheLirismo
Tengo mi mano a la mano
para dirigirla a un momento cierto
donde se despejan las nubes
y no queda el cielo,
sino tú,
que eres mejor que todos los cielos
y sabes llover
y te das a empaparme.
Qué descelestiada gloria
de ir con dos manos al doble gozo
de extender las tuyas
para cerrarlas luego sobre el miedo
a morir ahogado.
Qué profundo abrazo sin oxígeno,
qué sangre tan recia
que se espuma en cuerpos,
qué cuerpo tan más océano
para que la muerte me encuentre
muerto de amor,
todavía azul y sobre olas cantando.
Garantizo que sobreviviremos
al naufragio;
no sé si para estar juntos,
pero no para estar separados.
Fueron pocas nuestras horas,
pero una o dos aún no terminan,
una o dos aún son
toda la vida.
para dirigirla a un momento cierto
donde se despejan las nubes
y no queda el cielo,
sino tú,
que eres mejor que todos los cielos
y sabes llover
y te das a empaparme.
Qué descelestiada gloria
de ir con dos manos al doble gozo
de extender las tuyas
para cerrarlas luego sobre el miedo
a morir ahogado.
Qué profundo abrazo sin oxígeno,
qué sangre tan recia
que se espuma en cuerpos,
qué cuerpo tan más océano
para que la muerte me encuentre
muerto de amor,
todavía azul y sobre olas cantando.
Garantizo que sobreviviremos
al naufragio;
no sé si para estar juntos,
pero no para estar separados.
Fueron pocas nuestras horas,
pero una o dos aún no terminan,
una o dos aún son
toda la vida.
03 de junio de 2015
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