ASTRO_MUERTO
Poeta fiel al portal
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PODEMOS HACERLO POR USTED
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Podemos hacerlo por usted,
podemos hacerlo por usted todo todo todo,
podemos hacerlo por usted todo e incluso más,
podemos publicarle un libro o podemos conseguirle novia, una esposa un gato un perro,
una casa y por si fuera poco podemos garantizar su futuro de maneras tales que viva holgadamente usted y su posible progenie.
Podemos darle todo lo que ha soñado, un buen auto, un trabajo fácil bien remunerado y si no le satisface, podemos conseguirle amante, una, dos, tres cuatro, al por mayor:
¡mujeres por montones! y podemos además proporcionarle un buen vino.
Podemos escribir su nombre en una chapa de bronce y señalar la casa en que ha vivido.
Podemos proporcionarle la felicidad, toda la felicidad y nada más que la felicidad;
podemos construirle una mansión de lujo en el barrio alto de Santiago y hacer de usted un hombre de clase de a cincuenta y hasta cien aviones por año;
podemos, además procurarle secretarias de doscientos senos por minuto,
de cabellos largos de oro y canillas de plata, equipadas hasta el sueño de lencerías finísimas, con implantes cósmicos y tacones tan altos como el cielo. Usted no se preocupe.
Podemos entregarle el mundo en bandeja de platino y construir mil mitos en torno a su persona.
Nosotros podemos hacerle una vida a la medida.
Quédese tranquilo, déjese arrastrar por la corriente.
No piense negativamente, siempre positivo y todo irá por un tubo.
Nosotros podemos de sobra construirle una sonrisa que dé la vuelta al día en ochenta mundos.
Sólo apúrese, súbase a la máquina y fíjese bien,
no sea que caiga y pierda todo,
y pierda la posibilidad de publicar su basura mientras se desquita con su dame de voyage;
de conocer el registro civil o la iglesia, sin un perro que le ladre, ningún gato roñoso;
de tener una casa, viendo derrumbarse su futuro y su progenie,
sus sueños estallando en pedazos;
ni una sola bicicleta;
un trabajo dificilísimo, mal pagado;
0 amantes:
-1,
-2,
-3 y -4, absolutamente ninguna amante
y mujeres que le huyan;
nula capacidad de cata;
absolutamente ninguna chapa de bronce en ninguna maldita casa,
ni siquiera un epitafio;
la amargura, toda la amargura y nada más que la amargura;
una choza en el barrio más pobre de Santiago siendo usted un ser vulgar,
de -50 y hasta -100 viajes por siglo,
y con suerte septuagenarias secretarias de ningunos senos
con pelucas platinadas y canillas repletas de várices
vistiendo horrendas prendas íntimas de antaño,
con liposucciones fallidas y pensamientos tan bajos como el hades.
Preocúpese,
porque será como si nunca hubiera venido a este maldito mundo,
y de su nombre ni siquiera se acordarán los maquilladores funerarios;
en definitiva,
tendrá usted una vida de mierda.
Inquiétese por ello, sobre todo si ve que fluye la corriente llevando su cadáver,
porque será usted un amargado,
siempre negativo y le será la vida como un puzle irresoluble.
Nunca jamás habrá ninguna miserable sonrisa en su diminuta boca,
y termine,
probablemente teniendo 31 años
y una discusión desastrosa,
mientras escribe un patético poema a la sombra del completo anonimato.
Preocúpese mucho,
muchísimo.
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PODEMOS HACERLO POR USTED
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Podemos hacerlo por usted,
podemos hacerlo por usted todo todo todo,
podemos hacerlo por usted todo e incluso más,
podemos publicarle un libro o podemos conseguirle novia, una esposa un gato un perro,
una casa y por si fuera poco podemos garantizar su futuro de maneras tales que viva holgadamente usted y su posible progenie.
Podemos darle todo lo que ha soñado, un buen auto, un trabajo fácil bien remunerado y si no le satisface, podemos conseguirle amante, una, dos, tres cuatro, al por mayor:
¡mujeres por montones! y podemos además proporcionarle un buen vino.
Podemos escribir su nombre en una chapa de bronce y señalar la casa en que ha vivido.
Podemos proporcionarle la felicidad, toda la felicidad y nada más que la felicidad;
podemos construirle una mansión de lujo en el barrio alto de Santiago y hacer de usted un hombre de clase de a cincuenta y hasta cien aviones por año;
podemos, además procurarle secretarias de doscientos senos por minuto,
de cabellos largos de oro y canillas de plata, equipadas hasta el sueño de lencerías finísimas, con implantes cósmicos y tacones tan altos como el cielo. Usted no se preocupe.
Podemos entregarle el mundo en bandeja de platino y construir mil mitos en torno a su persona.
Nosotros podemos hacerle una vida a la medida.
Quédese tranquilo, déjese arrastrar por la corriente.
No piense negativamente, siempre positivo y todo irá por un tubo.
Nosotros podemos de sobra construirle una sonrisa que dé la vuelta al día en ochenta mundos.
Sólo apúrese, súbase a la máquina y fíjese bien,
no sea que caiga y pierda todo,
y pierda la posibilidad de publicar su basura mientras se desquita con su dame de voyage;
de conocer el registro civil o la iglesia, sin un perro que le ladre, ningún gato roñoso;
de tener una casa, viendo derrumbarse su futuro y su progenie,
sus sueños estallando en pedazos;
ni una sola bicicleta;
un trabajo dificilísimo, mal pagado;
0 amantes:
-1,
-2,
-3 y -4, absolutamente ninguna amante
y mujeres que le huyan;
nula capacidad de cata;
absolutamente ninguna chapa de bronce en ninguna maldita casa,
ni siquiera un epitafio;
la amargura, toda la amargura y nada más que la amargura;
una choza en el barrio más pobre de Santiago siendo usted un ser vulgar,
de -50 y hasta -100 viajes por siglo,
y con suerte septuagenarias secretarias de ningunos senos
con pelucas platinadas y canillas repletas de várices
vistiendo horrendas prendas íntimas de antaño,
con liposucciones fallidas y pensamientos tan bajos como el hades.
Preocúpese,
porque será como si nunca hubiera venido a este maldito mundo,
y de su nombre ni siquiera se acordarán los maquilladores funerarios;
en definitiva,
tendrá usted una vida de mierda.
Inquiétese por ello, sobre todo si ve que fluye la corriente llevando su cadáver,
porque será usted un amargado,
siempre negativo y le será la vida como un puzle irresoluble.
Nunca jamás habrá ninguna miserable sonrisa en su diminuta boca,
y termine,
probablemente teniendo 31 años
y una discusión desastrosa,
mientras escribe un patético poema a la sombra del completo anonimato.
Preocúpese mucho,
muchísimo.
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