Gustav Molinæri
Poeta recién llegado
Podemos o no podemos,
eh ahí la cuestión.
Y pensar que con un sueño
damos fin al pesar del corazón.
Que es mas elevado para el espíritu
asentarnos en la insultante fortuna
o tomar las armas contra el sufrimiento
calamidades de la política contra este pueblo
que construyen la herencia y la caspuña.
Dormir, no mas… morir de éxito.
Soñar y no dar pan, I there`s the problem.
Ya lo dijo el trovador alrededor del 1600
por lo visto en 400 años nada a cambiado aquiesto.
Que sueños nos han de sobrevivir
al sueño eterno una vez muertos,
o solo eres memoria histórica,
solo luchas por conquistarnos
mas que nada poco has hecho.
Quien aguantara los ultrajes del mundo
las congojas del amor desairado
la injuria del opresor, la afrenta del soberbio
las tardanzas de la justicia, la insolencia del poder
o recibir al fin indigno el desmérito de la muerte.
Vas a la región cuyos confines
no vuelve a traspasar viajero alguno,
así la conciencia hace de vosotros unos cobardes
y así los primitivos matices de la revolución
desmayan bajo los pálidos retoques
del pragmatismo y tus ansias de poder. ¿Podemos?
Hoy solo eres mofa de gastroentumecimiento
y luchas intestinas, menudo cuajo el que tenemos
estomago agradecido mas que nada poco has hecho.
Lástima que te voté, hoy me arre! pimiento.
eh ahí la cuestión.
Y pensar que con un sueño
damos fin al pesar del corazón.
Que es mas elevado para el espíritu
asentarnos en la insultante fortuna
o tomar las armas contra el sufrimiento
calamidades de la política contra este pueblo
que construyen la herencia y la caspuña.
Dormir, no mas… morir de éxito.
Soñar y no dar pan, I there`s the problem.
Ya lo dijo el trovador alrededor del 1600
por lo visto en 400 años nada a cambiado aquiesto.
Que sueños nos han de sobrevivir
al sueño eterno una vez muertos,
o solo eres memoria histórica,
solo luchas por conquistarnos
mas que nada poco has hecho.
Quien aguantara los ultrajes del mundo
las congojas del amor desairado
la injuria del opresor, la afrenta del soberbio
las tardanzas de la justicia, la insolencia del poder
o recibir al fin indigno el desmérito de la muerte.
Vas a la región cuyos confines
no vuelve a traspasar viajero alguno,
así la conciencia hace de vosotros unos cobardes
y así los primitivos matices de la revolución
desmayan bajo los pálidos retoques
del pragmatismo y tus ansias de poder. ¿Podemos?
Hoy solo eres mofa de gastroentumecimiento
y luchas intestinas, menudo cuajo el que tenemos
estomago agradecido mas que nada poco has hecho.
Lástima que te voté, hoy me arre! pimiento.