dilia.calderas
Poeta que considera el portal su segunda casa
¿Podría la Iglesia en Venezuela
destruirnos como en Ruanda?,
donde a los pobres, en guerra,
la iglesia les refugiaba,
y de inmediato se ordenaba,
aplastarles como "mie..."
La Flota está preparada,
Costa Rica dio admisión,
al inmenso batallón,
de Marines sin entrañas;
la iglesia con artimañas
está en "Medios de Comunicación".
Para la Iglesia que Jesús fundara,
el Clero no demuestra amor;
el pueblo no es su dolor,
con política se ufana;
tantos padres que sí nos aman,
y no están en su Dirección;
¡Que no pase lo de Uganda!
¡Ayúdanos mi Señor!
PRUEBAS DEL GENOCIDIO EN RUANDA:
Según el acta de acusación, tras la muerte del presidente Habyarimana el 6 de abril de 1994, Seromba se reunió con los caciques locales del pueblo de Kivumu, en la provincia occidental de Kibuye, para preparar y ejecutar un plan de exterminio de la población tutsi. Fríamente, en reuniones decidieron concentrar a la población tutsi de Kivumu en la parroquia de Nyange, de la cual Seromba era el máximo responsable. Más de 2.000 personas abarrotaron la iglesia del cura, que a partir del 15 de abril fue sometida a ataques regulares por parte de militares y milicias Interahamwe, en presencia del párroco, que portaba un revólver en el cinturón de su sotana.
Finalmente, el sacerdote ordenó el derribo de la parroquia con máquinas excavadoras, tras lo cual los pocos supervivientes fueron rematados. Concluida la matanza, Seromba ordenó a las milicias que limpiaran la basura, en referencia a los cadáveres.
Al juicio tampoco acudió ninguno de los otros acusados principales: los antiguos jefes del ejército y la policía paramilitar de Ruanda, los generales Augustin Bizimungu y Ndindiliyamana, respectivamente.
Dos monjas católicas ruandesas, Consolata Mukangango (Sor Gertrudis) y Julienne Mukabutera (Sor María Kisito), de la orden de las benedictinas, cooperaron directamente con los exterminadores de las milicias hutu. Participaron el 22 de mayo de 1994 en la masacre del convento de Sovu, dirigido por Sor Gertrudis, que causó la muerte de más de 7.600 de las personas que se refugiaron allá. Fueron sacados a la fuerza de la iglesia y asesinados ante sus ojos. Los testigos la vieron presenciar la masacre a sangre fría sin conmoverse.
Era la primera vez que el catolicismo vio a sus miembros sentarse en el banquillo de los tribunales con acusaciones tan graves. Las dos monjas habían escapado a Bélgica para evitar el juicio pero los tribunales belgas las condenaron en junio de 2001 a 12 y 15 años de cárcel por su papel en tres espantosas masacres. A sor Gertrudis también la condenaron por comprar el combustible usado por los genocidas para quemar vivas entre 500 y 700 personas que se escondieron en un garaje.
En febrero de 2003, el TPIR condenó a diez años de prisión por genocidio al pastor de la Iglesia Adventista del Séptimo Día Elizaphan Ntakirutimana, y otros cuatro religiosos están detenidos por el Tribunal Internacional y a la espera de juicio, entre ellos, dos párrocos católicos.
http://periodicoproceso.com.ve/inde...o-en-ruanda-tomado-de-epa-parroquia&Itemid=47
destruirnos como en Ruanda?,
donde a los pobres, en guerra,
la iglesia les refugiaba,
y de inmediato se ordenaba,
aplastarles como "mie..."
La Flota está preparada,
Costa Rica dio admisión,
al inmenso batallón,
de Marines sin entrañas;
la iglesia con artimañas
está en "Medios de Comunicación".
Para la Iglesia que Jesús fundara,
el Clero no demuestra amor;
el pueblo no es su dolor,
con política se ufana;
tantos padres que sí nos aman,
y no están en su Dirección;
¡Que no pase lo de Uganda!
¡Ayúdanos mi Señor!
PRUEBAS DEL GENOCIDIO EN RUANDA:
Según el acta de acusación, tras la muerte del presidente Habyarimana el 6 de abril de 1994, Seromba se reunió con los caciques locales del pueblo de Kivumu, en la provincia occidental de Kibuye, para preparar y ejecutar un plan de exterminio de la población tutsi. Fríamente, en reuniones decidieron concentrar a la población tutsi de Kivumu en la parroquia de Nyange, de la cual Seromba era el máximo responsable. Más de 2.000 personas abarrotaron la iglesia del cura, que a partir del 15 de abril fue sometida a ataques regulares por parte de militares y milicias Interahamwe, en presencia del párroco, que portaba un revólver en el cinturón de su sotana.
Finalmente, el sacerdote ordenó el derribo de la parroquia con máquinas excavadoras, tras lo cual los pocos supervivientes fueron rematados. Concluida la matanza, Seromba ordenó a las milicias que limpiaran la basura, en referencia a los cadáveres.
Al juicio tampoco acudió ninguno de los otros acusados principales: los antiguos jefes del ejército y la policía paramilitar de Ruanda, los generales Augustin Bizimungu y Ndindiliyamana, respectivamente.
Dos monjas católicas ruandesas, Consolata Mukangango (Sor Gertrudis) y Julienne Mukabutera (Sor María Kisito), de la orden de las benedictinas, cooperaron directamente con los exterminadores de las milicias hutu. Participaron el 22 de mayo de 1994 en la masacre del convento de Sovu, dirigido por Sor Gertrudis, que causó la muerte de más de 7.600 de las personas que se refugiaron allá. Fueron sacados a la fuerza de la iglesia y asesinados ante sus ojos. Los testigos la vieron presenciar la masacre a sangre fría sin conmoverse.
Era la primera vez que el catolicismo vio a sus miembros sentarse en el banquillo de los tribunales con acusaciones tan graves. Las dos monjas habían escapado a Bélgica para evitar el juicio pero los tribunales belgas las condenaron en junio de 2001 a 12 y 15 años de cárcel por su papel en tres espantosas masacres. A sor Gertrudis también la condenaron por comprar el combustible usado por los genocidas para quemar vivas entre 500 y 700 personas que se escondieron en un garaje.
En febrero de 2003, el TPIR condenó a diez años de prisión por genocidio al pastor de la Iglesia Adventista del Séptimo Día Elizaphan Ntakirutimana, y otros cuatro religiosos están detenidos por el Tribunal Internacional y a la espera de juicio, entre ellos, dos párrocos católicos.
http://periodicoproceso.com.ve/inde...o-en-ruanda-tomado-de-epa-parroquia&Itemid=47