rafael tato
Poeta fiel al portal
¡Ay mujer me partes el alma!
cuando desde este planeta de soledades,
me pides que escriba un poema
a nuestra querida y amada ciudad.
¿Por qué me pides
que en él hable
de su belleza
y sus costumbres,
de su tristeza
y su alegría,
del río sucio y su caudal?
¿Por qué a mí
que estoy tan lejos,
que sufro y siento,
recuerdo y muero,
en esta ausencia
que con su peso,
me sume y ahoga
sin tener piedad?
¿Por qué a mí mujer?
que de sus parques
me llevé una cascada de ideas
y evité darme cuenta
de lo que a mi alma le aterra,
para llevarme de ella
lo más puro de su cotidianidad...
Creo entender
por qué me pides que lo escriba,
si tú bien sabes
que de mi corazón ¡ella es toda!
los laureles virginales
que coquetean en sus calles,
el follaje de sus jardines,
el verdor de sus parques,
el corazón de sus ladrillos
que se elevan como ángeles,
en esa mi ciudad imperfecta,
globalizada y ruidosa,
donde se aspira la alegría,
"el smog" y la tristeza;
donde los gnomos patinan
y se amañan las mariposas.....
Bien sabes tú mujer
de esa mi ciudad imperfecta,
mi ciudad hermosa...
La ciudad de Don fulano
Don Zutano y "yo...."
La ciudad de los puentes
que nacen al infinito,
la de las catedrales
donde nace la fe,
la de los pobre ignorados
que con sus tranquilas conciencias,
toman como hilo al viento,
para bordar esperanzas
y anhelar en sus vidas
un distinto amanecer.
¡Oh! mujer
¿Por qué me lo pides a mí
y no lo haces tú?
tú que todo lo sabes
y nada ignoras,
tú que cruzas día a día
sus vértebras asfaltadas
y desde tu ventana encantada
noche a noche disfrutas
su luz...
Tú que me llamas
y me comentas
de esa ciudad nocturna,
mi ciudad hermosa,
de sus báquicos silencios
con sus plúmbeas lunas,
de sus rústicos cerros
donde florecen las discotecas,
la de los carros cantantes
y gravitantes patinetas...
De aquella la apolítica,
la de impoluta esencia,
la que ríe y canta,
la que calla y llora,
la de las calles de "las luces"
¡La del éxtasis rosa!
de esa mi ciudad imperfecta,
mi ciudad hermosa,
donde los gnomos patinan
y se amañan las mariposas...
¡Escribe mujer...!
Lo que sumida en lágrimas me cuentas,
no necesitas rimas,
ni versos, ni formas,
la ciudad es un poema
¡De puertas abiertas!
¡Escribe! ¡Escribe!
de los ecos de injusticia,
del averno de los desplazados,
de la crueldad de sus guerrilleros,
de la impotencia de sus soldados...
Dirige tu mirada
a esa ciudad de la pobreza,
la de las calles huecas
y de tugurios sin puertas;
esa ciudad que amas y lloras,
la de los "chimpancés humanos"
que huelen a mierda,
la de los niños topos
que acosan sus orejas...
Esa ciudad que tú no habitas
¡Pero te das cuenta!
la ciudad cadáver,
desechable..¡Infinitesimal!
Escribe también
de la otra;
la de ciencia ficción,
la que es perfecta
en fotografía
¡Y en televisión!
la que está hecha
de ensueños,
de adrenalinas,
de materiales astrales,
de autopistas de letras,
de estrellas de neón...
De esa ciudad superflua,
la del oro y la plata,
la que se vende y se compra,
la que pende de un condón...
Esa tu ciudad y mi ciudad
en la que no hay tiempo
y mucho por hacer;
la del inesperado ¡Yá!
la del siempre ¡No sé!
la ciudad del ¡Tú!
la del ¡Quizàs!
o ¡Tal vez!.
Ten presente
que la ciudad es un todo
de realidades,
de pasados acumulados,
de percepciones instantáneas,
de futuros insospechados...
Está vestida
de inefables y absolutos,
de impredecibles encantos,
de geométrica arquitectura,
de crucigramas de asfalto.
En cada pared suya
se recuesta una historia,
una pena,
¡Un milagro!
¡Una flor!
Su alma....
¡Eres tú!
¡Es él!
¡Son ellos!
¡Soy yo!
los que somos y fuimos
¡y no sabemos cuándo!
¡los que ya no son!
¡Escríbelo mujer...!
¡Escríbelo!
a mí déjame seguir muriendo
sin tener qué recordar,
mi vida no es más
que un proceso terminal,
donde mi todo es ¡Nada!
y mi nada...¡Ya quedó atrás!
Tato Ospina
DRA
Colombia
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