alecalo
Poeta que considera el portal su segunda casa
Ven, y regocíjate entonces en la humedad de mi sexo
y entrelázate en mis sabanas
las que serán testigo y protagonista
de la inmensa satisfacción que sentiremos
al fundir nuestros ojos, en un abrazo
y nuestras bocas en un dulce beso.
Y encenderemos la llama de este fuego
que chispa a chispa se acrecienta
que lleva en cada braza el deseo
y que se expande en este encuentro.
Nuestras manos comenzando a ser libres en este juego
palpando cada centímetro de la piel
desgarrando con sus dedos.
Caricias calientes, fuertes, desesperadas
nos recorren, nos exploran, nos sumergen al desenfreno
se vuelve incontenible, lo presiento, lo aclamo, lo pido y lo obtengo.
Te siento dentro mió
ardiente, lujurioso y alabo este momento
y llega y lo siento, me recorre me invade
me entibia y me gusta
me enloquece me penetra
la suave sensación de tu sexo.
y entrelázate en mis sabanas
las que serán testigo y protagonista
de la inmensa satisfacción que sentiremos
al fundir nuestros ojos, en un abrazo
y nuestras bocas en un dulce beso.
Y encenderemos la llama de este fuego
que chispa a chispa se acrecienta
que lleva en cada braza el deseo
y que se expande en este encuentro.
Nuestras manos comenzando a ser libres en este juego
palpando cada centímetro de la piel
desgarrando con sus dedos.
Caricias calientes, fuertes, desesperadas
nos recorren, nos exploran, nos sumergen al desenfreno
se vuelve incontenible, lo presiento, lo aclamo, lo pido y lo obtengo.
Te siento dentro mió
ardiente, lujurioso y alabo este momento
y llega y lo siento, me recorre me invade
me entibia y me gusta
me enloquece me penetra
la suave sensación de tu sexo.