Rogelio Miranda
Poeta que considera el portal su segunda casa
15-6-2013 Poema 4
¡Amén! Un nuevo amor en mí se anida,
con todas las mañanas con que sueña,
desde lo alto con la vista perdida,
y confiadamente de mí se adueña.
¿Qué puedo hablar de ella? Es todo en mi vida,
-y siempre te defenderé pequeña-
cuando yo te perciba perseguida
del buitre que en derribarte se empeña.
Te quiero princesita de mis sueños
así con tu pelo extendido al viento,
que nada soy sin tus ojos trigueños.
Ahora un deseo le pido al firmamento
por la eterna felicidad de los dos:
Es vital que nunca me digas adiós.
Autor: Rogelio Miranda
¡Amén! Un nuevo amor en mí se anida,
con todas las mañanas con que sueña,
desde lo alto con la vista perdida,
y confiadamente de mí se adueña.
¿Qué puedo hablar de ella? Es todo en mi vida,
-y siempre te defenderé pequeña-
cuando yo te perciba perseguida
del buitre que en derribarte se empeña.
Te quiero princesita de mis sueños
así con tu pelo extendido al viento,
que nada soy sin tus ojos trigueños.
Ahora un deseo le pido al firmamento
por la eterna felicidad de los dos:
Es vital que nunca me digas adiós.
Autor: Rogelio Miranda