SONRISA
Poeta adicto al portal
Me adentro en la morada de los espejismos
esos que te traen
desde la inmensidad de la nada
colgándose como lluvia espectral
en mis altas ventanas
las mismas
que te columbran cada noche
pupilas del alma
rastreadoras elocuentes
del calor que tu linfa ciñe los atajos
empedradas vías acolchadas de pétalos
con la fenecida fronda
al mudar los pinos
te avisto
en la orfandad del silencio
aguardando paciente
la locura de mi canto
sonríe tu sombra al entrever mi imagen
que en gastado cansancio
se aquieta serena al roce de tu limbo
celestina vigilia que descuella los latidos
en géiser las fibras
humedecen los relieves
salivas sanativas
de alquimistas invidentes
en el lecho dulce del corazón enamorado
sin prisa el crepúsculo
con afanes los sentidos
se embriaga el silencio con himnos del espíritu
luego quedan
en salmuera las membranas
después de las cocciones
libando de la alborada
su tamizado vino.
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