rafael tato
Poeta fiel al portal

Desbocado en la tormenta del pulso y la memoria,
tras la plenitud de tu belleza, hasta quebrar mis huesos,
sepulto esta orfandad de ser, sin haber sido,
para alcanzar, el profundo ensueño de tu universo.
Hoy sé que existes y ardes,
como frugal fuego, entre mis muslos...
Hoy, estás presente,
llenando de sentido mis abismos,
soplo de agua, en el desierto de mi congoja,
cortejo cimbreante de las sombras,
estirpe del grito arterial que me emociona.
La luz de tus oasis puros,
dibuja dantesca estalactita enardecida,
alimentando esta infinitud de gozo,
que ronda por mi mente enfebrecida.
¡Ay! mujer, el crecer de tus siglos me abraza,
como si fueran las sombras, de mis tendidos cercos;
en este gran silencio, de raíces sin nombre,
te siento en las ansiedades,
de mis quimeras y mis anhelos.
Heme aquí, edificando;
tejiendo tu encuentro en la gruta de mi cráneo,
despellejando el alba con versos frescos y mansos,
sobre la roca sideral, de un amor puro y espontáneo.
Hoy sé que existo,
¡Porque existes!
tu alma la siento,
en esta noche, de hinojos;
cual solitario poeta,
mi corazón aún persiste,
idólatra por siempre,
me acogería a ¡Tus antojos!
Tato Ospina
DRA
Colombia
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