rafael tato
Poeta fiel al portal
Camino
bajo una multitud de silencios,
en noche de plúmbeo torso
de mármoles y frío;
crédulo, inhalo
el añejo aroma de tu aliento,
desando las máscaras
insomnes de mi extravío.
Mientras mis manos
retuercen neolítico nudo,
nada se da en la brisa
que viste con tu sombra;
ya se desvanece el sueño
en el misterio de los conjuros,
y en mágica utopía,
muere todo aquello
que te muestra y te nombra.
Bordeado de pesares prisma,
de puñales en acecho,
me hiere el dolor que condensa
la pérfida marea que me ahoga;
el tiempo parece detenerse
exprimiendo la luz de tu recuerdo...
Hoy rastreo tu esencia
en las nadas acumuladas de mi memoria.
Oh! tu cuerpo, niebla roja
que me oprime y calcina,
incendio de lluvia
en el desierto de mi congoja,
alevoso espejo,
destello que me sorprende y alucina,
desalmado veneno,
anatema en mi locura tormentosa.
En esta noche
de aullido, nervazón y angustia,
me escondo entre dos gotas
de tu sombra embalsamada;
no existe la hora, ni el minuto,
ni el segundo crepitante,
sólo un cruel silencio amurallado,
me absorbe y me desangra.
Ay! mujer,
de mis vocablos delirantes y sentidos...
Dónde arden las alas
que se desprenden de tu sombra?
Oh! bestia espontánea
del recuerdo que surge del abismo...
Qué oruga de fuego
te amamanta que me quema y destroza?
En carnaval de indescifrables
agonías me muero,
solitario en madriguera
por tus besos hoy hambriento;
desollando los ciclos
de tu ausencia los digiero,
ante un ángel del silencio,
que escolta mi tormento!
Tato Ospina
DRA
Colombia
Última edición: