daniel amaya
Poeta fiel al portal
Nia (Estefania)
Aterrizaba en el rocío muerto
con voces y fantasmas en olvido,
cuento las horas en la oscuridad,
sin remedio te miro en el pensamiento,
en fotos del tiempo,
estoy muerto...
mi pecho es un desierto,
muere todo adentro.
Te conocí en el tiempo ajeno
ni mío, ni tuyo
era de los borradores,
de los papeles blancos,
de la música sorda...
las canciones no conocen el amor...
Nia,
el infinito estalla,
en tu ausencia,
no estás ahí...
mi corazón llora
allí donde estás,
las infinitas luces desfilan
como astros enteros,
en la desnuda luz.
Tú luna morena,
radiantes ojos ámbar
de noche estrellada,
he descrito un mundo irreal,
llora mi corazón
porque no podré estar ahí...
No estás,
es verdad,
te amo
dulce miel
delgada estela,
flor morena
de otro mundo,
flor eterna,
¿Dónde estás?
Princesa de campos alisos,
reina del mundo.
Allá donde estás
mi corazón cruza barreras
de la existencia y el viento
se desconoce en tu cabellera café,
que a tus oídos me sientas,
que a tu corazón alcance,
que mi corazón viaje en una estrella fugaz ,
rapte tus ojos y tu alma vuele conmigo,
a los campos floreados con tu nombre,
rosas, azucenas, lirios,
todas...
Nia,
no eres mía,
estas ausente del mundo
que tu nombre sembró,
eres de otro
pero este mundo tiene tu nombre,
campos tuyos y míos
no sé si vendrás algún día,
no sé si acabará esta inmolación,
pero por si te pierdes,
pero por si acaso te encadenan los pies,
y aunque tenga que cruzar la muerte,
y encontrarte
sepa que ese mundo está en mi corazón.
Aterrizaba en el rocío muerto
con voces y fantasmas en olvido,
cuento las horas en la oscuridad,
sin remedio te miro en el pensamiento,
en fotos del tiempo,
estoy muerto...
mi pecho es un desierto,
muere todo adentro.
Te conocí en el tiempo ajeno
ni mío, ni tuyo
era de los borradores,
de los papeles blancos,
de la música sorda...
las canciones no conocen el amor...
Nia,
el infinito estalla,
en tu ausencia,
no estás ahí...
mi corazón llora
allí donde estás,
las infinitas luces desfilan
como astros enteros,
en la desnuda luz.
Tú luna morena,
radiantes ojos ámbar
de noche estrellada,
he descrito un mundo irreal,
llora mi corazón
porque no podré estar ahí...
No estás,
es verdad,
te amo
dulce miel
delgada estela,
flor morena
de otro mundo,
flor eterna,
¿Dónde estás?
Princesa de campos alisos,
reina del mundo.
Allá donde estás
mi corazón cruza barreras
de la existencia y el viento
se desconoce en tu cabellera café,
que a tus oídos me sientas,
que a tu corazón alcance,
que mi corazón viaje en una estrella fugaz ,
rapte tus ojos y tu alma vuele conmigo,
a los campos floreados con tu nombre,
rosas, azucenas, lirios,
todas...
Nia,
no eres mía,
estas ausente del mundo
que tu nombre sembró,
eres de otro
pero este mundo tiene tu nombre,
campos tuyos y míos
no sé si vendrás algún día,
no sé si acabará esta inmolación,
pero por si te pierdes,
pero por si acaso te encadenan los pies,
y aunque tenga que cruzar la muerte,
y encontrarte
sepa que ese mundo está en mi corazón.
Última edición: