Sara Elisabeth
Poeta recién llegado
Transité la vía de tu engaño y hoy agonizo en el desencanto.
el veneno de tus labios me transmitió todo tu mal.
Penosa esta mi alma por el dolor que alguna vez me dejaron tus juramentos,
pero mucho más padezco la pena de mi corazón desierto, vacío de amor.
Ya no te amo, más no dejo de implorar el olvido,
dañaste mi corazón con tus endebles palabras,
Llorar ya no puedo, indiferente le soy a tu ausencia
Pero mucho debí quererte que hoy sufro este desamor
y compadezco a ese corazón
que espera por mí y que jamás podré amar.
Te cruzaste en mi vida y desafortunada me hiciste
Tu crueldad, desdeñosa me hizo, perdón a los que vienen después de ti;
pues mi corazón ha muerto a la sombra de tu mentira.
el veneno de tus labios me transmitió todo tu mal.
Penosa esta mi alma por el dolor que alguna vez me dejaron tus juramentos,
pero mucho más padezco la pena de mi corazón desierto, vacío de amor.
Ya no te amo, más no dejo de implorar el olvido,
dañaste mi corazón con tus endebles palabras,
Llorar ya no puedo, indiferente le soy a tu ausencia
Pero mucho debí quererte que hoy sufro este desamor
y compadezco a ese corazón
que espera por mí y que jamás podré amar.
Te cruzaste en mi vida y desafortunada me hiciste
Tu crueldad, desdeñosa me hizo, perdón a los que vienen después de ti;
pues mi corazón ha muerto a la sombra de tu mentira.