Abrahám Emilio
Emilio.
Cuando la soledad ataca los nervios oprime ,
el rostro pálido si llorar o reír no sabe
entonces se siente cercana la muerte
merodeando a la triste suerte...
Y la garganta grita en un claustrofóbico lamento voraz
y el corazón a fuerza desea quitar del pecho
recuerdos bellos que se vuelven pesadillas,
y la cabeza no entiende de olvido,
las lágrimas no conocen de razones
y entonces la suerte es llorar hasta ahogarse en una sepultura de un alma muerta;
y en manojos de nervios forman el hielo
y la cabeza distorsionada
desea morir en vida
o arrancar el recuerdo de un amor
que no abandona a un corazón muerto
el rostro pálido si llorar o reír no sabe
entonces se siente cercana la muerte
merodeando a la triste suerte...
Y la garganta grita en un claustrofóbico lamento voraz
y el corazón a fuerza desea quitar del pecho
recuerdos bellos que se vuelven pesadillas,
y la cabeza no entiende de olvido,
las lágrimas no conocen de razones
y entonces la suerte es llorar hasta ahogarse en una sepultura de un alma muerta;
y en manojos de nervios forman el hielo
y la cabeza distorsionada
desea morir en vida
o arrancar el recuerdo de un amor
que no abandona a un corazón muerto
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