Edgar Iván Hernández
Poeta recién llegado
Poema a La Libertad
Ciudad marinera que atrapó mi silencio,
que educó mis sentidos con sus celajes.
Ciudad velero, puerto
y canción hacia otros cielos.
Aprendí de ella su suelto respirar de barcos.
Conocí las respuestas de soles marineros.
Entendí las preguntas que nunca se responderán.
Escuche en su corazón el mar
y el oleaje del amor,
en al juventud temprana;
y en la alta canción de los amantes,
en las gaviotas, los dulces pasos
de niños y ancianos
en la playa sin tiempo.
Ciudad y puerto que no dejó partir.
De: Ciudades de Infancia
Edgar Iván Hernández. 2010
Ciudad marinera que atrapó mi silencio,
que educó mis sentidos con sus celajes.
Ciudad velero, puerto
y canción hacia otros cielos.
Aprendí de ella su suelto respirar de barcos.
Conocí las respuestas de soles marineros.
Entendí las preguntas que nunca se responderán.
Escuche en su corazón el mar
y el oleaje del amor,
en al juventud temprana;
y en la alta canción de los amantes,
en las gaviotas, los dulces pasos
de niños y ancianos
en la playa sin tiempo.
Ciudad y puerto que no dejó partir.
De: Ciudades de Infancia
Edgar Iván Hernández. 2010
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