Martín Enrico
Poeta recién llegado
Ella se ha ido (era lo más probable),
siempre sucede con las historias que no comienzan.
siempre sucede con las historias que no comienzan.
Los azules ojos del recuerdo laceran mis tardes,
conjuran mis sueños.
conjuran mis sueños.
De algún modo siempre lo supe (intento consolarme),
fue tan incapaz de amarme como yo de olvidarla.
fue tan incapaz de amarme como yo de olvidarla.
Suspiro en el silencio
La mañana se despierta con ojeras y
se reflejan en mi alma.
se reflejan en mi alma.
Venden ganas en el centro, distracciones,
mi corazón no despierta, nadie baila en los salones.
mi corazón no despierta, nadie baila en los salones.
Nunca pensé estar diciendo esto,
el dolor sólo era cosa de poetas
el dolor sólo era cosa de poetas