Jcmch
Poeta veterano en el portal.
Se que te vistes como fruto de occidente
para gloria de los labios.
Se que conoces el secreto de mis ojos
porque en tu piel lo escondes.
Mi noche de luna frágil, mis oídos al viento.
¿Puede un soplo de frío, extinguir mi deseo?
No mientras tus piernas se paseen en mi suelo
no mientras tu alma ilumine el tiempo.
Ahh dulce savia despides amargas gotas
corren ellas en un suspiro de tristeza.
Quisiera ya el sol coronar este vaivén de sentimientos,
esta lujuria de emociones.
Solo las corrientes cristalinas de tu pubis
me conducen en el bosque iluminado de la felicidad.
Tus cabellos dorados huyen en sus ardientes rizos
de mis dedos rápidamente como aflora una sonrisa en tu cara.
Cúbreme con tu piel de miel y leche fresca.
Báñame con tu bálsamo floral de mujer.
Hazme un ser libre de dolores
porque solo en tu templanza consigo ser yo.
Ambos liberaremos la rubrica andante del mediodía
en un canto oneroso de libertad.
Sembraremos dioses americanos
que nos brinden placer y sabores ocultos.
Caeremos en un sin fin de sensaciones.
Viviremos como el mar en sus océanos.
Libres como el aire de la Tierra.
Y dulces como el sendero del amor prohibido.
para gloria de los labios.
Se que conoces el secreto de mis ojos
porque en tu piel lo escondes.
Mi noche de luna frágil, mis oídos al viento.
¿Puede un soplo de frío, extinguir mi deseo?
No mientras tus piernas se paseen en mi suelo
no mientras tu alma ilumine el tiempo.
Ahh dulce savia despides amargas gotas
corren ellas en un suspiro de tristeza.
Quisiera ya el sol coronar este vaivén de sentimientos,
esta lujuria de emociones.
Solo las corrientes cristalinas de tu pubis
me conducen en el bosque iluminado de la felicidad.
Tus cabellos dorados huyen en sus ardientes rizos
de mis dedos rápidamente como aflora una sonrisa en tu cara.
Cúbreme con tu piel de miel y leche fresca.
Báñame con tu bálsamo floral de mujer.
Hazme un ser libre de dolores
porque solo en tu templanza consigo ser yo.
Ambos liberaremos la rubrica andante del mediodía
en un canto oneroso de libertad.
Sembraremos dioses americanos
que nos brinden placer y sabores ocultos.
Caeremos en un sin fin de sensaciones.
Viviremos como el mar en sus océanos.
Libres como el aire de la Tierra.
Y dulces como el sendero del amor prohibido.