Tunderhawk
Poeta recién llegado
I
Entonces ya tu ausencia sobrevino.
Pobló lo mucho que de ti anhelaba.
Sin ti, mi amor se va muriendo y salta
los muros de los días que se pierden.
Enfermo, blancas horas del olvido
cuelgan del borde del asombro oscuro,
como si una nube de fuego triste
quemara las pupilas de mis manos.
En ti se hacen los frutos, las tormentas,
y todo en mi se nutre con tu canto,
y todo lo devastas con tu ojos
que ven la tierra fuera de mi isla.
Caminas lejos, otras voces te hablan,
te buscan otros besos y yo no estoy,
y te amo, eres la raíz que crece
en mi agotada alma de martirios.
Tunderhawk.
Entonces ya tu ausencia sobrevino.
Pobló lo mucho que de ti anhelaba.
Sin ti, mi amor se va muriendo y salta
los muros de los días que se pierden.
Enfermo, blancas horas del olvido
cuelgan del borde del asombro oscuro,
como si una nube de fuego triste
quemara las pupilas de mis manos.
En ti se hacen los frutos, las tormentas,
y todo en mi se nutre con tu canto,
y todo lo devastas con tu ojos
que ven la tierra fuera de mi isla.
Caminas lejos, otras voces te hablan,
te buscan otros besos y yo no estoy,
y te amo, eres la raíz que crece
en mi agotada alma de martirios.
Tunderhawk.