Diegodelarosa
Poeta recién llegado
Amor mío, envejecemos,
envejecen nuestros cuerpos
y de ti quiero cada día
seguir la pista de tus actos,
almacenar toda el agua del rocío
que derraman los pétalos de tu alma
repleta de adolescencia,
pureza redimida en mis ojos esclavos.
A ti te quiero, a ti, única
en el menguado ciclo de la vida,
deshilachándonos,
abandonándonos amorosamente,
anclados por las raíces
y desgastándonos por las estrías,
nos ajamos, amor,
lentamente,
por el resonancia de los besos
hacia un atisbo más lejano
allí,
distinguiéndonos de todos,
indivisos,
retirándonos amor mío,
a la ingravidez incierta de la eternidad.
envejecen nuestros cuerpos
y de ti quiero cada día
seguir la pista de tus actos,
almacenar toda el agua del rocío
que derraman los pétalos de tu alma
repleta de adolescencia,
pureza redimida en mis ojos esclavos.
A ti te quiero, a ti, única
en el menguado ciclo de la vida,
deshilachándonos,
abandonándonos amorosamente,
anclados por las raíces
y desgastándonos por las estrías,
nos ajamos, amor,
lentamente,
por el resonancia de los besos
hacia un atisbo más lejano
allí,
distinguiéndonos de todos,
indivisos,
retirándonos amor mío,
a la ingravidez incierta de la eternidad.