Hoover White
Poeta adicto al portal
Te quiero... te quiero amor:
te quiero y no eres libre
como las fábulas y los versos
ni como las trémulas saturnias,
que hondean en las espigas
y se desvisten en las nocturnas.
Te quiero, te quiero amor:
te quiero y no eres libre,
te quiero y me pone triste.
Te quiero: porque inefable es el universo
como inefables nuestros dolores,
de querernos y no tenernos
entre blancas sabanas venustas
ni en largos plenilunios de los amores.
Te quiero y no es más que un verso
llorando en mil canciones.
Te quiero, mas tu amor es ajeno
igual que la vida es ajena
de cortejos, plebeyos y ruiseñores.
Te quiero y añejas se hacen las esencias
de esperarte bajo níveas y primaveras,
bajo aquella danza de ilusiones
que componen los artistas, poetas y trovadores.
Te quiero... te quiero amor:
te quiero y no eres libre,
te quiero y me pone triste.
te quiero y no eres libre
como las fábulas y los versos
ni como las trémulas saturnias,
que hondean en las espigas
y se desvisten en las nocturnas.
Te quiero, te quiero amor:
te quiero y no eres libre,
te quiero y me pone triste.
Te quiero: porque inefable es el universo
como inefables nuestros dolores,
de querernos y no tenernos
entre blancas sabanas venustas
ni en largos plenilunios de los amores.
Te quiero y no es más que un verso
llorando en mil canciones.
Te quiero, mas tu amor es ajeno
igual que la vida es ajena
de cortejos, plebeyos y ruiseñores.
Te quiero y añejas se hacen las esencias
de esperarte bajo níveas y primaveras,
bajo aquella danza de ilusiones
que componen los artistas, poetas y trovadores.
Te quiero... te quiero amor:
te quiero y no eres libre,
te quiero y me pone triste.
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