PEQUEÑO GRANITO DE ANIS
Poeta asiduo al portal
Bella aurora,
alargaste mi amanecer toda una vida,
hermosa flor veraniega, infinita,
tal como mi Universo estrellado.
Te encontré,
envuelta en velos y robaste
el contenido de mis ojos,
ahora tuyo por completo, así.
El latido
compartido de corazones tuyo,
mío, ha fungido como testigo
de un amor inigualable, tórrido.
Como ninguno,
¡Amada mía! has sido faro en
mi mar, tomados de la mano
inventamos mundos nuevos.
Cincuenta años.
Tan pocos para demostrarnos
la derrama de besos, de lágrimas
exigencias de candores.
Tú y yo.
En surcos sembramos quimeras
y cosechamos columnas...
¡Siete hermosas columnas!
Bellas.
Níveas como las perlas,
fuertes como lo que nos une,
cosecha abundante, hermosa.
Cincuenta años.
Abrazame como antes,
como siempre cariño mío,
recorramos las sendas locas.
¿Recuerdas esas sendas?
Jamás las perdimos, solo dormían,
ahora entre jazmines fragantes,
nuestros pies gozan serenos
Cincuenta años.
No son suficientes para
la entrega de cerezos abiertos,
manzanas frescas, luces...
Las manos, las almas, las frentes...
alargaste mi amanecer toda una vida,
hermosa flor veraniega, infinita,
tal como mi Universo estrellado.
Te encontré,
envuelta en velos y robaste
el contenido de mis ojos,
ahora tuyo por completo, así.
El latido
compartido de corazones tuyo,
mío, ha fungido como testigo
de un amor inigualable, tórrido.
Como ninguno,
¡Amada mía! has sido faro en
mi mar, tomados de la mano
inventamos mundos nuevos.
Cincuenta años.
Tan pocos para demostrarnos
la derrama de besos, de lágrimas
exigencias de candores.
Tú y yo.
En surcos sembramos quimeras
y cosechamos columnas...
¡Siete hermosas columnas!
Bellas.
Níveas como las perlas,
fuertes como lo que nos une,
cosecha abundante, hermosa.
Cincuenta años.
Abrazame como antes,
como siempre cariño mío,
recorramos las sendas locas.
¿Recuerdas esas sendas?
Jamás las perdimos, solo dormían,
ahora entre jazmines fragantes,
nuestros pies gozan serenos
Cincuenta años.
No son suficientes para
la entrega de cerezos abiertos,
manzanas frescas, luces...
Las manos, las almas, las frentes...