Alberto Ruiz
Poeta recién llegado
Había tenido el amor clavado entre las manos…
Pasaron y pasaron las personas por ese triste camino,
Y solo una con dulzura quiso aceptarlo.
Desde ese entonces la soledad me había dolido poco,
Porque rejuvenecido mi corazón marchitado.
Pasaron los días fugaces pasaron las noches de llanto.
Y un día con voz muerta y amargamente entristecida,
Me dijo con lágrimas y con reproche que iba a soltarlo,
Y yo le dije que no lo pensara que no lo hiciera,
Y ella insistió, y me lo dejó como hojas, volando…
Desde aquel entonces, paso las horas suplicando
Al Dios santo al único dios de este mundo,
Que me tienda su gloria porque estoy agonizando,
Entre lágrimas amargas que me tienen en vigilia,
Entre lágrimas amargas que me están ahogando,
En esta arcana laguna de las vagas agonías
De mi aburrida alma de poeta desilusionado;
Y es que no soporto solo este corazón sin vida,
Quiero sacarlo de mi pecho para poder cambiarlo,
Por otro más inocente que no tenga ninguna herida.
¡Oh Dios mío! ¿Por qué será que la recuerdo tanto?
¿Por qué mi alma llora con verla en las lejanías?
¿Por qué me siento como un perro, hacia ella atado?
¿Acaso será el único significado de mi vida?
Porque la amo con cada una de estos pedazos…
Pasaron y pasaron las personas por ese triste camino,
Y solo una con dulzura quiso aceptarlo.
Desde ese entonces la soledad me había dolido poco,
Porque rejuvenecido mi corazón marchitado.
Pasaron los días fugaces pasaron las noches de llanto.
Y un día con voz muerta y amargamente entristecida,
Me dijo con lágrimas y con reproche que iba a soltarlo,
Y yo le dije que no lo pensara que no lo hiciera,
Y ella insistió, y me lo dejó como hojas, volando…
Desde aquel entonces, paso las horas suplicando
Al Dios santo al único dios de este mundo,
Que me tienda su gloria porque estoy agonizando,
Entre lágrimas amargas que me tienen en vigilia,
Entre lágrimas amargas que me están ahogando,
En esta arcana laguna de las vagas agonías
De mi aburrida alma de poeta desilusionado;
Y es que no soporto solo este corazón sin vida,
Quiero sacarlo de mi pecho para poder cambiarlo,
Por otro más inocente que no tenga ninguna herida.
¡Oh Dios mío! ¿Por qué será que la recuerdo tanto?
¿Por qué mi alma llora con verla en las lejanías?
¿Por qué me siento como un perro, hacia ella atado?
¿Acaso será el único significado de mi vida?
Porque la amo con cada una de estos pedazos…
Última edición: