emuletero
Poeta veterano en el portal
Bañada por la espuma de las olas,
en una mar embravecida y alterada,
asi te encontré tendida y exhausta entre las rocas,
semi inconsciente y tu ropa alborotada.
Tu pelo largo y ondulado, reflejaba destellos del sol,
tu tez morena me decía que no eras de por aquí,
abriste los ojos mientras te cogía en brazos,
un suspiro de alivio resopló de tus labios.
En la cama te acosté, no sin antes cambiarte la ropa,
tu cara me reflejó tu gratitud, y tus ojos tu aprobación,
dormiste dos días enteros sin ninguna preocupación,
tiempo tendrías para contarme tu naufragio y tu aparición.
Emigrante como tantas otras rumbo a lo desconocido,
huyendo de la hambruna y las enfermedades,
de gobiernos corruptos y dictadores,
todo por dejar una tierra en el olvido.
Su cara reflejaba cierta felicidad,
había conseguido salir de la mediocridad,
el futuro todavía se presentaba incierto,
pero de momento había recalado en buen puerto.
El tiempo transcurría y de emigrante se tornó en vecina,
todo el pueblo la quería por su sana alegría,
trabajó nunca le faltó y tampoco pretendientes,
se casó feliz y tuvo descendientes.
Y con este poema hago un homenaje
a todas las emigrantes,
que viniendo ligeras de equipaje,
traen corazón y aires frescos
a nuestros pueblos y ciudades.
en una mar embravecida y alterada,
asi te encontré tendida y exhausta entre las rocas,
semi inconsciente y tu ropa alborotada.
Tu pelo largo y ondulado, reflejaba destellos del sol,
tu tez morena me decía que no eras de por aquí,
abriste los ojos mientras te cogía en brazos,
un suspiro de alivio resopló de tus labios.
En la cama te acosté, no sin antes cambiarte la ropa,
tu cara me reflejó tu gratitud, y tus ojos tu aprobación,
dormiste dos días enteros sin ninguna preocupación,
tiempo tendrías para contarme tu naufragio y tu aparición.
Emigrante como tantas otras rumbo a lo desconocido,
huyendo de la hambruna y las enfermedades,
de gobiernos corruptos y dictadores,
todo por dejar una tierra en el olvido.
Su cara reflejaba cierta felicidad,
había conseguido salir de la mediocridad,
el futuro todavía se presentaba incierto,
pero de momento había recalado en buen puerto.
El tiempo transcurría y de emigrante se tornó en vecina,
todo el pueblo la quería por su sana alegría,
trabajó nunca le faltó y tampoco pretendientes,
se casó feliz y tuvo descendientes.
Y con este poema hago un homenaje
a todas las emigrantes,
que viniendo ligeras de equipaje,
traen corazón y aires frescos
a nuestros pueblos y ciudades.
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