Jesus Moreda
Poeta recién llegado
02
Mueran enemigos del amor
cobardes entregados al odio y la envidia
corsarios de la pena y vaguedad perdidos!
me han hecho mucho mal, pues de sus lenguas
ha salido la daga que destruye y condena
el látigo que sangra, que lacera,
que lastima, por ello mueran por pena
pues es su pecado mayor que el que he cometido
pues es su pecado la penitencia mía
es su pecado la soledad que embarga mi corazón maltrecho
que el fuego provocado por sus lenguas vagas
consumió lo que de amor quedaba
Mueran por dignidad yo se los pido
que la vida volverá a cobrarles esos impuestos
que sus actos han cargado a sus conciencias
reflejado con traición a mi recuerdo y existencia
Y si no han de morir, recen humillados de por vida
que la misericordia les sea devuelta como don
y con ella den muerte a quien les habla y mitiguen su dolor,
aves malhechoras de rapiña
sugiéranle al Creador quite la vida
a éste divagante del camino
que ya no encuentra el perdón de la luz de su rostro,
de sus ojos que embelesan y que le ha sido arrebatado
por causa de sus mórbidas bocas lascivas
Benditos detractores, elegidos enemigos
que de yo morir les pido
sean fiel a su mentira
y que a su corazón nunca le digan
la verdad que he confiado
que he muerto a causa suya por la pena
de vivir plenamente enamorado
olvidado malherido Benditos detractores, elegidos enemigos
Jesús Moreda
Mueran enemigos del amor
cobardes entregados al odio y la envidia
corsarios de la pena y vaguedad perdidos!
me han hecho mucho mal, pues de sus lenguas
ha salido la daga que destruye y condena
el látigo que sangra, que lacera,
que lastima, por ello mueran por pena
pues es su pecado mayor que el que he cometido
pues es su pecado la penitencia mía
es su pecado la soledad que embarga mi corazón maltrecho
que el fuego provocado por sus lenguas vagas
consumió lo que de amor quedaba
Mueran por dignidad yo se los pido
que la vida volverá a cobrarles esos impuestos
que sus actos han cargado a sus conciencias
reflejado con traición a mi recuerdo y existencia
Y si no han de morir, recen humillados de por vida
que la misericordia les sea devuelta como don
y con ella den muerte a quien les habla y mitiguen su dolor,
aves malhechoras de rapiña
sugiéranle al Creador quite la vida
a éste divagante del camino
que ya no encuentra el perdón de la luz de su rostro,
de sus ojos que embelesan y que le ha sido arrebatado
por causa de sus mórbidas bocas lascivas
Benditos detractores, elegidos enemigos
que de yo morir les pido
sean fiel a su mentira
y que a su corazón nunca le digan
la verdad que he confiado
que he muerto a causa suya por la pena
de vivir plenamente enamorado
olvidado malherido Benditos detractores, elegidos enemigos
Jesús Moreda