teodoro12345
Poeta recién llegado
Yo te juzgo leche blanca y a veces te reprocho por ser buena
Porque estás conmigo cuando me descubro
solo entre las sabanas de mi cama
Te juzgo sin razón y te quiero y te deduzco
Vos me admiras y guardas mi brazo con el qué te abracé un día
Lo colocas en tus hombros y me sientes y te alcanzo
Después abro los ojos y continúo solo
Continuamos solos felizmente acompañados
Quizás no de vos ni vos de mí
Sino de nuestros los recuerdos
Recuerdos de tu mano en mi pecho y de mi voz en tu ombligo
Alejados de todo lo prescindible
Prendidas nuestras bocas que sangraban
Como el corte en mi ceja izquierda
Este corte que me hice ayer de tan ebrio
que me boté a un barranco pensado que estabas al fondo
esperándome para que caiga junto a vos
para después pudrirnos
y que en ese trozo de tierra pobre crezcan dos florecillas
La una pálida la otra amarilla como tu pelo
Ya no seré desde hoy yo mismo
Dedicaré mi tristeza a lo que me hacía reír de niño
Nostalgia que me vuelves a visitar cuando estoy a punto de olvidarme
De que era de qué sido de que seré pobre de corazón
De que era de que he sido de que seré rico de olvidos
Ahora estoy tan solo que ni siquiera me extraño
Ni siquiera me pican las moscas
A pesar de que mi sangre se ve claramente
Y camino por la calle y llueve
Preguntándome porque tenía que haber nacido y ser yo
Cuando bien pude ser una araña o un delfín
Y pasar todo el día tejiendo desde una esquinita del burdel
O saltando entre las azules aguas marinas
Cantando a los marineros y sonriendo
Sabes Querida leche blanca
No me hagas caso y siénteme lástima
Por tenerme bien merecido el corazón de poeta
Porque estás conmigo cuando me descubro
solo entre las sabanas de mi cama
Te juzgo sin razón y te quiero y te deduzco
Vos me admiras y guardas mi brazo con el qué te abracé un día
Lo colocas en tus hombros y me sientes y te alcanzo
Después abro los ojos y continúo solo
Continuamos solos felizmente acompañados
Quizás no de vos ni vos de mí
Sino de nuestros los recuerdos
Recuerdos de tu mano en mi pecho y de mi voz en tu ombligo
Alejados de todo lo prescindible
Prendidas nuestras bocas que sangraban
Como el corte en mi ceja izquierda
Este corte que me hice ayer de tan ebrio
que me boté a un barranco pensado que estabas al fondo
esperándome para que caiga junto a vos
para después pudrirnos
y que en ese trozo de tierra pobre crezcan dos florecillas
La una pálida la otra amarilla como tu pelo
Ya no seré desde hoy yo mismo
Dedicaré mi tristeza a lo que me hacía reír de niño
Nostalgia que me vuelves a visitar cuando estoy a punto de olvidarme
De que era de qué sido de que seré pobre de corazón
De que era de que he sido de que seré rico de olvidos
Ahora estoy tan solo que ni siquiera me extraño
Ni siquiera me pican las moscas
A pesar de que mi sangre se ve claramente
Y camino por la calle y llueve
Preguntándome porque tenía que haber nacido y ser yo
Cuando bien pude ser una araña o un delfín
Y pasar todo el día tejiendo desde una esquinita del burdel
O saltando entre las azules aguas marinas
Cantando a los marineros y sonriendo
Sabes Querida leche blanca
No me hagas caso y siénteme lástima
Por tenerme bien merecido el corazón de poeta