Antonio
Moderador ENSEÑANTE/asesor en Foro poética clásica
Miembro del equipo
Moderadores
Moderador enseñante
Siendo tal vez placentera
la vida te ha de cobrar
la cuota que has de pagar
por mucho que no se quiera.
Por ello, aunque no se viera
al final será aceptada
la gloria o quizá la nada
cuando se aproxime el trance,
haciendo entonces balance
de tu vivencia pasada.
Cuando ella entre en mi morada
aunque sea recibida,
nunca será bienvenida
su visita inesperada.
La puerta que está entornada
no se deberá cerrar
pues tan solo es el azar
quien te echará de la vida,
mientras llega la partida
solo debes esperar.
Por todo ello las razones
serán tal vez secundarias
y aunque fueran prioritarias
antepongo mis pasiones
a las diversas acciones
que forjan cada vivencia,
las que hacen de la conciencia
el motor que mueve al mundo,
con el dilema profundo
del porqué de la existencia.
No busques nunca clemencia
en el destino certero,
pues la salud y el dinero
mantienen su ambivalencia
con la mortal consecuencia
hasta llegado el momento
y ni siquiera el lamento
podrá con nuestro pesar,
sin saber cuándo has de dar
al aire tu último aliento.
Así que le pido al viento
cuando me llegue el instante
que con soplo de levante
eleve mi sentimiento
más allá del pensamiento
y del universo oscuro,
aquel que, aunque no censuro
se muestra regio y altivo
en su existir expansivo
y caminar inseguro.
¿Es impreciso el futuro?
¡Seguro!
¿Quién goza y se divierte?
¡La muerte!
¿Será su apuesta certera?
¡Espera!
De la vida se apodera
sin remisión el destino
y mientras se cumple el sino,
seguro la muerte espera.
Si esta cuestión desespera
no pienses en lo evidente
pues solo en lo consecuente
la vida es perecedera.
Quien en este trance viera
la sombra de su enemigo
que piense que es un testigo
de todo su acontecer
para que pueda creer
en esto que aquí le digo.
No te apabulles amigo
con tantas cavilaciones
y piensa en todos los dones
que tienes y van contigo.
No creas que es un castigo
el destino siempre incierto,
intenta llegar a puerto
después de la singladura,
busca una playa segura
y ese maná del desierto.
Tú que tienes el acierto
de creer en otra vida
piensa solo en la partida
como si fuera muy cierto,
pues tienes el cielo abierto
y podrás seguir soñando
de lo que estas disfrutando
viviendo solo el presente,
y algún que otro ser ausente
podrás recordar orando.
Yo los recuerdo llorando
con lágrimas en mis versos
que mojan los universos
mientras se van alejando.
La vida se va pasando
y buscas los argumentos
que hagan a los sentimientos
llegar a los corazones
para que con las razones
suavicen nuestros tormentos.
Por ello, cuando me ausente
ni misas ni ofrendas quiero
de algún amigo prefiero
me tenga a veces presente,
no hagáis plañir de llorona
ni lisonjas que engalanen
ésta mi humilde persona
con frases donde me ufanen
puestas en verde corona
y que con ella se emanen.
Cuando ya no esté presente
se quedará mi bagaje
ligero y sin equipaje
oculto infinitamente.
En un único legado
sentimientos quedarán
si recuerdos se han dejado
eternos pervivirán,
mientras no sea olvidado
en la memoria estarán.
Pasando del malestar
obviar palabras tristonas
que marchiten las coronas
en viaje a ningún lugar,
pudriéndose mis temores
frío el nicho ha de quedar,
saliendo aromas de flores
libres volando al azar
mandarán al mundo olores
con sabor a verbo amar.
Pudiera que algún rapsoda
recitara este mensaje
no sabrá si el homenaje
a mi espíritu incomoda.
Leviten al universo
y al cielo las alabanzas
que cubra cual yelmo el verso
de utopías y esperanzas
con el ser humano inmerso
en tantas desesperanzas.
Éste egocéntrico mundo
falto de mucha esperanza
dejaré con la confianza
de que no todo es inmundo.
Por ello quisiera ser
cuando silente me aparte
el viento para ejercer
de Cupido con mi arte
y con el aire volver
a tu mejilla y besarte.

la vida te ha de cobrar
la cuota que has de pagar
por mucho que no se quiera.
Por ello, aunque no se viera
al final será aceptada
la gloria o quizá la nada
cuando se aproxime el trance,
haciendo entonces balance
de tu vivencia pasada.
Cuando ella entre en mi morada
aunque sea recibida,
nunca será bienvenida
su visita inesperada.
La puerta que está entornada
no se deberá cerrar
pues tan solo es el azar
quien te echará de la vida,
mientras llega la partida
solo debes esperar.
Por todo ello las razones
serán tal vez secundarias
y aunque fueran prioritarias
antepongo mis pasiones
a las diversas acciones
que forjan cada vivencia,
las que hacen de la conciencia
el motor que mueve al mundo,
con el dilema profundo
del porqué de la existencia.
No busques nunca clemencia
en el destino certero,
pues la salud y el dinero
mantienen su ambivalencia
con la mortal consecuencia
hasta llegado el momento
y ni siquiera el lamento
podrá con nuestro pesar,
sin saber cuándo has de dar
al aire tu último aliento.
Así que le pido al viento
cuando me llegue el instante
que con soplo de levante
eleve mi sentimiento
más allá del pensamiento
y del universo oscuro,
aquel que, aunque no censuro
se muestra regio y altivo
en su existir expansivo
y caminar inseguro.
¿Es impreciso el futuro?
¡Seguro!
¿Quién goza y se divierte?
¡La muerte!
¿Será su apuesta certera?
¡Espera!
De la vida se apodera
sin remisión el destino
y mientras se cumple el sino,
seguro la muerte espera.
Si esta cuestión desespera
no pienses en lo evidente
pues solo en lo consecuente
la vida es perecedera.
Quien en este trance viera
la sombra de su enemigo
que piense que es un testigo
de todo su acontecer
para que pueda creer
en esto que aquí le digo.
No te apabulles amigo
con tantas cavilaciones
y piensa en todos los dones
que tienes y van contigo.
No creas que es un castigo
el destino siempre incierto,
intenta llegar a puerto
después de la singladura,
busca una playa segura
y ese maná del desierto.
Tú que tienes el acierto
de creer en otra vida
piensa solo en la partida
como si fuera muy cierto,
pues tienes el cielo abierto
y podrás seguir soñando
de lo que estas disfrutando
viviendo solo el presente,
y algún que otro ser ausente
podrás recordar orando.
Yo los recuerdo llorando
con lágrimas en mis versos
que mojan los universos
mientras se van alejando.
La vida se va pasando
y buscas los argumentos
que hagan a los sentimientos
llegar a los corazones
para que con las razones
suavicen nuestros tormentos.
Por ello, cuando me ausente
ni misas ni ofrendas quiero
de algún amigo prefiero
me tenga a veces presente,
no hagáis plañir de llorona
ni lisonjas que engalanen
ésta mi humilde persona
con frases donde me ufanen
puestas en verde corona
y que con ella se emanen.
Cuando ya no esté presente
se quedará mi bagaje
ligero y sin equipaje
oculto infinitamente.
En un único legado
sentimientos quedarán
si recuerdos se han dejado
eternos pervivirán,
mientras no sea olvidado
en la memoria estarán.
Pasando del malestar
obviar palabras tristonas
que marchiten las coronas
en viaje a ningún lugar,
pudriéndose mis temores
frío el nicho ha de quedar,
saliendo aromas de flores
libres volando al azar
mandarán al mundo olores
con sabor a verbo amar.
Pudiera que algún rapsoda
recitara este mensaje
no sabrá si el homenaje
a mi espíritu incomoda.
Leviten al universo
y al cielo las alabanzas
que cubra cual yelmo el verso
de utopías y esperanzas
con el ser humano inmerso
en tantas desesperanzas.
Éste egocéntrico mundo
falto de mucha esperanza
dejaré con la confianza
de que no todo es inmundo.
Por ello quisiera ser
cuando silente me aparte
el viento para ejercer
de Cupido con mi arte
y con el aire volver
a tu mejilla y besarte.
