Jhon Nazareth
Poeta recién llegado
34
Arde y flamea
Un sonido que sobrepuja en mis ideas
La del día del juicio
Sobre toda la cátedra de mis recuerdos
Hemos llorado tan juntos
Que a pesar de la lejanía, ocultamos el mundo.
Una idea de las máximas sobre volando entre las llamas
Fijar en el punto del sol
Y adorar su forma
Reprimiendo mi corazón alado
En volar más allá de la cátedra
De los escritos hambrientos y volátiles
Con fuerza de derrota hacia la idea.
No tenemos más sacrilegios
Que mentir cuando ya no yacemos
Entre la luna y el pensamiento etéreo
Todo es mentira todo es veneno,
Una soledad que nos empuja a perdernos
Como si fuésemos culpables de nada y el cielo;
Adorna más de uno de mis encantados descontentos.
Flamea el sudor de la noche
Volando entre extraños y duendes
Esos que se burla de noche, de la locura de los muelles,
De los que han sido atrapados en red de hierro
Y que a pesar del mundo nada saben
Y su cabeza volará entre las mentiras que ofrecen.
Una ráfaga para desaparecerme
Me dice no tardo, espera y no de aflijas
Porque sabe que llegará el momento de cambiarme
De otros brazos a los otros momentos
De la vida a otros besos
De la entrega a otros cuerpos
Como analizando el día y la noche
Me voy de infierno.
En soledades de un muro y cuatro paredes soñando
Que el mundo llora al revés y mis pies no saben cuanto
Es saber dormir con el brazo extendido donde la caverna sufrió tantas fatigas
Es dormir el brazo con las manos extendidas
Con un beso en el amanecer
Con las manos torcidas
Saber que todo es mentira:
Y afligir queda el alma mía.
Arde y flamea
Un sonido que sobrepuja en mis ideas
La del día del juicio
Sobre toda la cátedra de mis recuerdos
Hemos llorado tan juntos
Que a pesar de la lejanía, ocultamos el mundo.
Una idea de las máximas sobre volando entre las llamas
Fijar en el punto del sol
Y adorar su forma
Reprimiendo mi corazón alado
En volar más allá de la cátedra
De los escritos hambrientos y volátiles
Con fuerza de derrota hacia la idea.
No tenemos más sacrilegios
Que mentir cuando ya no yacemos
Entre la luna y el pensamiento etéreo
Todo es mentira todo es veneno,
Una soledad que nos empuja a perdernos
Como si fuésemos culpables de nada y el cielo;
Adorna más de uno de mis encantados descontentos.
Flamea el sudor de la noche
Volando entre extraños y duendes
Esos que se burla de noche, de la locura de los muelles,
De los que han sido atrapados en red de hierro
Y que a pesar del mundo nada saben
Y su cabeza volará entre las mentiras que ofrecen.
Una ráfaga para desaparecerme
Me dice no tardo, espera y no de aflijas
Porque sabe que llegará el momento de cambiarme
De otros brazos a los otros momentos
De la vida a otros besos
De la entrega a otros cuerpos
Como analizando el día y la noche
Me voy de infierno.
En soledades de un muro y cuatro paredes soñando
Que el mundo llora al revés y mis pies no saben cuanto
Es saber dormir con el brazo extendido donde la caverna sufrió tantas fatigas
Es dormir el brazo con las manos extendidas
Con un beso en el amanecer
Con las manos torcidas
Saber que todo es mentira:
Y afligir queda el alma mía.